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Apoyo a la respuesta de los países en desarrollo a la gripe pandémica por virus H1N1

Declaración conjunta del Secretario General de las Naciones Unidas y de la Directora General de la OMS - Reunión de asociados
24 de septiembre de 2009

Hace cuatro meses la OMS declaró la primera pandemia de gripe en 40 años. La presente pandemia de gripe por virus H1N1 se está propagando mucho y con rapidez.

La gravedad de la enfermedad ha sido moderada en la mayoría de los casos, pero la experiencia adquirida en el hemisferio sur durante el invierno austral ha revelado que el virus puede causar enfermedad grave, a veces mortal, y producir una sobrecarga considerable de los servicios de salud. Las complicaciones parecen ser más frecuentes en los jóvenes, y en especial en las embarazadas y los pacientes crónicos.

La experiencia de México ha demostrado que un liderazgo fuerte y la solidaridad mundial son esenciales. Sin embargo, también nos ha recordado que las pandemias pueden afectar a los sistemas sociales, económicos, o incluso políticos.

Los países en desarrollo son probablemente aquellos para los que la pandemia supone mayores riesgos, y se enfrentan a un doble problema: la gran vulnerabilidad de su población y sus escasos recursos para responder a la pandemia.

Hoy debatiremos el estado de preparación para la pandemia en los países menos desarrollados y que pueden beneficiarse de la ayuda de la Alianza GAVI, así como el nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud y el sistema de las Naciones Unidas en el que se identifican las medidas necesarias con más urgencia.

Primero, necesitamos garantizar el acceso a los suministros médicos esenciales.

Segundo, hay que conseguir que los países menos desarrollados estén tan preparados como sea posible para hacer frente a la pandemia a medida que empieza a afectar a sus comunidades más pobres.

Se necesitan aproximadamente US$ 1100 millones para garantizar que los países menos desarrollados dispongan de los medicamentos esenciales necesarios para tratar los casos graves y de vacunas suficientes para proteger a los trabajadores de la salud y de otros servicios esenciales, contribuyendo así a mantener esos servicios. Asimismo, son necesarios otros US$ 262 millones para proporcionar a esos países asistencia urgente que les permita ampliar rápidamente la capacidad de sus sistemas de salud para hacer frente a la actual pandemia de gripe y a futuros brotes, y para garantizar que los medicamentos y vacunas esenciales se puedan distribuir y utilizar eficazmente.

Nos sentimos animados por el hecho de que varios países hayan anunciado recientemente que pondrán parte de sus suministros de vacuna antipandémica a disposición de los países necesitados, así como por la contribución de varios fabricantes de vacunas mediante donaciones y reducciones de precios. Algunos países donantes también han prometido apoyo técnico y financiero, y muchos otros están estudiando atentamente cuál podría ser su ayuda.

Esta pandemia puede afectarnos durante algún tiempo, y queda mucho trabajo por hacer. Sin embargo, esta reunión y los compromisos de apoyo a los países con menos recursos que se han hecho en los últimos días constituyen importantes demostraciones de solidaridad mundial. Esperamos que este espíritu se mantenga y aumente en los próximos meses.

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