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Declaración a los medios de la Directora General de la OMS tras la segunda reunión del Comité de Emergencia sobre el virus de Zika y los síndromes neurológicos

Declaración de la Dra. Margaret Chan, Directora General de la OMS
8 de marzo de 2016

Señoras y señores:

Desde que este Comité de Emergencia sobre el virus de Zika se reuniera por primera vez el 1 de febrero se han llevado a cabo nuevas e importantes investigaciones clínicas y epidemiológicas que refuerzan la hipótesis de la asociación entre la infección por el virus de Zika y la aparición de malformaciones fetales y trastornos neurológicos.

Además, la distribución geográfica de la enfermedad es más extensa. El grupo de riesgo es más amplio, y los modos de transmisión incluyen actualmente las relaciones sexuales y las picaduras de mosquito.

Hasta la fecha se han registrado casos de transmisión local en 31 países y territorios de América Latina y el Caribe.

En esta región, los casos de dengue, cuyo vector es la misma especie de mosquito que la del virus de Zika, suelen aumentar durante la estación de lluvias, que dura de enero a mayo. Por tanto, cabe esperar que se produzcan más casos y en una zona geográfica más amplia.

Se han registrado casos importados de infección por el virus de Zika en todas las regiones del mundo.

Con respecto a la relación con las malformaciones fetales, el virus se ha detectado en el líquido amniótico. Los datos probatorios evidencian que el virus puede atravesar la barrera placentaria e infectar al feto. Podemos concluir que el virus de Zika es neurotrópico y que afecta principalmente a los tejidos cerebrales y al tronco encefálico del feto en desarrollo.

El virus de Zika se ha detectado en la sangre, el tejido cerebral y el líquido cefalorraquídeo de fetos tras abortos, muertes prenatales o interrupciones de embarazo.

Actualmente la microcefalia es solo una de las múltiples malformaciones congénitas documentadas asociadas a la infección por el virus de Zika durante el embarazo. Otros resultados negativos graves son la muerte fetal, la insuficiencia placentaria, el retraso del crecimiento fetal y lesiones en el sistema nervioso central.

Hasta la fecha, la microcefalia se ha documentado solo en dos países: la Polinesia Francesa y el Brasil. No obstante, se está llevando a cabo una vigilancia intensificada para detectar malformaciones fetales en países como Colombia, donde los brotes empezaron más tarde que en el Brasil.

Actualmente nueve países están notificando un aumento de la incidencia del síndrome de Guillain-Barré (GBS) o de casos de infección por el virus de Zika confirmada mediante pruebas de laboratorio en pacientes de GBS. Un estudio retrospectivo de control de casos de GBS asociados a la infección por el virus de Zika en la Polinesia Francesa no evidenció ninguna muerte, pero sí que la enfermedad progresa rápidamente y que un gran porcentaje de pacientes precisan ingreso en una unidad de cuidados intensivos durante un periodo de hasta 51 días.

El número creciente de datos probatorios que evidencian un vínculo con el GBS amplía el grupo de personas que corren riesgo de complicaciones, en el que ya no se encuentran solo las embarazadas en edad de procrear. El GBS se ha detectado en niños y adolescentes, pero es más frecuente en adultos de mayor edad y ligeramente más común entre los hombres. La necesidad prevista de ampliar los cuidados intensivos incrementa la carga que soportan los sistemas de salud.

Los informes e investigaciones de varios países indican inequívocamente que la transmisión sexual del virus es más frecuente de lo que se pensaba hasta ahora.

Todas estas informaciones son alarmantes.

Las embarazadas que viven en los países afectados o que viajan a esos países están comprensiblemente muy preocupadas.

Convoqué esta segunda reunión del Comité de Emergencia para obtener el asesoramiento de los expertos sobre la solidez y relevancia de los resultados de estas nuevas investigaciones. También preguntamos a los expertos si dichas conclusiones justifican modificar las recomendaciones de la OMS a los países.

El Comité subrayó la contundencia creciente de los datos probatorios, que evidencian una probable asociación entre la infección por el virus de Zika y las malformaciones fetales y los trastornos neurológicos.

Al mismo tiempo, los expertos señalaron los tipos de estudios necesarios para establecer una relación causal, pero hicieron hincapié en que, en su opinión, no se debería esperar a tener una prueba científica definitiva para adoptar medidas contundentes de salud pública.

Pido ahora al Dr. David Heymann, Presidente del Comité de Emergencia, que les informe sobre las recomendaciones específicas.

Gracias.