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La OMS declara sentirse alarmada por el uso de armas químicas altamente tóxicas en Siria

Declaración

La Organización Mundial de la Salud declara sentirse alarmada por las graves noticias sobre el uso de agentes químicos altamente tóxicos en un ataque en Jan Sheijun, en la zona sur de la provincia de Idlib, Siria.

Según colaboradores del Grupo de Acción Sanitaria que trabajan en el terreno atendiendo a las víctimas, al menos 70 personas han muerto y varios cientos han resultado heridas. Varios médicos de Idlib han informado que decenas de víctimas con dificultades respiratorias y problemas de asfixia, muchas de ellas mujeres y niños, han sido ingresadas en hospitales de la gobernación para ser atendidas de urgencia.

«Me siento aterrorizado, triste e indignado por las imágenes y las noticias que nos llegan hoy desde Idlib. El derecho internacional prohíbe el uso de estas armas porque son una barbarie intolerable», ha declarado el Dr. Peter Salama, Director Ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS.

Las primeras noticias sobre el uso de armas químicas en Siria surgieron en 2012, y desde entonces lo han hecho con una frecuencia inquietante; un ejemplo han sido las repetidas alegaciones del uso de cloro en Alepo y en sus alrededores en 2016, especialmente entre septiembre y diciembre. Este último ataque que acaba de conocerse es el más horroroso desde el de Guta en agosto de 2013.

La capacidad de atención de los hospitales situados en los alrededores del ataque es limitada, principalmente porque varias de sus instalaciones han sido dañadas durante la guerra en curso. Al poco de conocerse la noticia sobre el uso de agentes químicos altamente tóxicos en la provincia de Idlib esta mañana, y tras el ingreso de las primeras víctimas, el hospital Al Rahma sufrió varios daños y dejó de prestar servicio temporalmente. El hospital Ma'ara, uno de los más importantes de la zona, tampoco presta servicio desde el domingo debido a los daños sufridos en gran parte de su estructura.

Las salas de emergencia y las unidades de cuidados intensivos en Idlib están desbordadas y faltan medicamentos para tratar a los heridos. Muchos pacientes han sido trasladados a hospitales en el sur de Turquía.

La verosimilitud de que se trate de una exposición a un ataque con armas químicas se ve reforzada por la ausencia de lesiones externas aparentes en casos que súbitamente presentan síntomas similares, entre ellos el síndrome de distrés respiratorio agudo, que ha sido la principal causa de muerte. Algunos casos parecen presentar, además, signos compatibles con la exposición a organofosforados, un tipo de sustancias químicas entre las que se encuentran los agentes nerviosos.

Desde un almacén de un colaborador de la OMS en Idlib se han suministrado inmediatamente medicamentos (entre ellos atropina, un antídoto contra algunos tipos de sustancias químicas, y esteroides para el tratamiento sintomático). Además, la OMS está enviando más medicamentos desde Turquía y está preparada para ofrecer más ambulancias y suministros salvavidas si fuera necesario. Los expertos de la OMS en Turquía están en constante comunicación con el personal sanitario en Idlib para ofrecerles orientación 24 horas al día sobre el diagnóstico y el tratamiento adecuado de sus pacientes.

Antecedentes

Desde que en 2012 se diesen a conocer las primeras noticias sobre el uso de armas químicas y de gas tóxico en Siria, la OMS participa en labores de salud pública para la gestión de víctimas de estos ataques. Algunas de estas labores son la elaboración de nuevos protocolos de gestión clínica, la preparación de hospitales para el ingreso y el tratamiento de pacientes, la distribución de equipos de protección en hospitales y la puesta en conocimiento entre los sirios de modos para protegerse frente a estos ataques y de buscar tratamiento.

En 2016 la OMS formó a 200 clínicos en la gestión inicial de víctimas por armas químicas, en concreto en la descontaminación prehospitalaria, el traslado de pacientes, su clasificación y su tratamiento. La oficina local de la OMS en Gaziantep, al sur de Turquía, ofreció formación a otros 65 médicos en el norte de Siria. La mayoría de los médicos que participaron en la formación provenían de Idlib, la gobernación en la que se ha producido el ataque de hoy. Con todo, el número de personal con formación es insuficiente dado el número de víctimas que necesitan tratamiento.

La OMS está en continuo contacto con los colaboradores de salud en Idlib para seguir de cerca las consecuencias y necesidades sanitarias, y trabaja con entidades asociadas activas a ambos lados de la frontera para reducir la morbilidad y salvar vidas.

El uso de armas químicas es un crimen de guerra que se prohíbe en diferentes tratados internacionales como la Declaración de La Haya relativa a gases asfixiantes, el Protocolo de Ginebra de 1925, la Convención sobre las Armas Químicas y el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.

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