Campos electromagneticos (CEM)

Campos electromagnéticos & salud pública
Frecuencias Intermedias (FI)

Hoja informativa
Febrero 2005

La exposición a los campos electromagnéticos artificiales (CEM) se ha incrementado en el siglo pasado. El uso amplio de las fuentes de los CEM ha sido acompañada por el debate público acerca de los posibles efectos adversos sobre la salud humana. Como parte de su estatuto para proteger la salud pública y en respuesta a estas preocupaciones, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el Proyecto Internacional CEM para evaluar la evidencia científica de los posibles efectos a la salud de los CEM en el rango de frecuencia de 0 a 300 GHz. El Proyecto CEM fomenta la investigación enfocada a llenar importantes vacíos en el conocimiento y para facilitar el desarrollo de estándares internacionalmente aceptables para limitar la exposición a los CEM.

La preocupación pública ha ido desde los posibles efectos de exposición a los campos eléctricos y magnéticos de baja frecuencia (ELF) (ej. provisión electricidad incluyendo las líneas de energía) con frecuencias entre 0 y 300 Hz hasta los posibles efectos de exposición a los campos de radiofrecuencias (RF) (ej. hornos microondas y difusión y otros dispositivos de transmisión de radio incluyendo teléfonos móviles) teniendo frecuencias en el rango de 10 MHz – 300 GHz. Ahora existe un gran conjunto de investigación científica en estos dos rangos de frecuencia. Para la propuesta de este documento, la región de la frecuencia intermedia (FI) del espectro de los CEM esta definido como aquella entre los rangos de ELF y RF; 300 Hz a 10 MHz. Un número relativamente pequeño de estudios ha sido realizado sobre los efectos biológicos o los riesgos a la salud de los campos de FI. Esto se debe, en parte, al hecho que pocos tipos de dispositivos producen campos en este rango de frecuencia. Pero, a causa de que estos dispositivos ahora tienen alto consumo y penetración en el mercado industrial, es importante evaluar sus impactos sobre la salud humana. Esta Hoja Informativa se dirige a los efectos a la salud conocidos de los campos de FI y ofrece recomendaciones para estudios posteriores.

FUENTES

Fuentes comunes de los campos de FI pueden ser encontrados en los siguientes escenarios:

  • Industria: Selladores de calentadores dieléctricos, calentadores de inducción y plasma, difusión y transmisores de radiodifusión y comunicaciones,
  • Público en general: Cocinas de inducción doméstica, lector de proximidad, sistemas electrónicos de vigilancia de artículos y otros dispositivos anti robo, monitores de computadora y equipos de televisión,
  • Hospitales: Sistemas MRI, estimuladores electromagnéticos de los nervios, unidades electro- quirúrgicas y otros dispositivos para tratamiento médico,
  • Milicia: Unidades de energía, transmisores de comunicación submarina y transmisores de alta frecuencia (HF),

Excepto para los dispositivos de diagnóstico y tratamiento médico, los niveles de exposición humana provenientes de los dispositivos de FI normalmente caen debajo de los límites recomendados por la Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizantes (ICNIRP). Sin embargo, los trabajadores en pocas categorías (ej, operadores de selladores dieléctricos de calentador y calentadores de inducción, algún personal militar y técnicos trabajando cerca del equipo de radiodifusión de alta potencia) podrían estar expuestos a niveles considerablemente más altos de los campos de FI.

¿CÓMO AFECTAN LOS CEM AL CUERPO HUMANO?

Están bien establecidos varios mecanismos, térmicos y no térmicos, por los cuales los campos electromagnéticos (principalmente el campo eléctrico) pueden interactuar con los sistemas biológicos. La limitación del peligro surgirá del efecto adverso (térmico o no térmico) que tenga el mínimo umbral bajo las condiciones dadas de exposición. Mientras que los campos fuertes en el rango superior de FI podrían causar daño térmico (un proceso relativamente lento que requiere que el tejido sea mantenido a altas temperaturas por un periodo de tiempo dado), algunas de los más obvios peligros provenientes de exposición aguda a las corrientes eléctricas en el cuerpo podrían ocurrir a través de la excitación de la membrana. Este mecanismo no térmico resulta de los cambios en el potencial de la membrana inducido por los campos externos y ocurre por ejemplo, en la estimulación de los nervios periféricos y las células de los músculos. Otro mecanismo es la electroporación que es la desgarro reversible o irreversible de la membrana cuando un campo induce potenciales eléctricos excesivos a través de ellas. Esto puede provocar lesión del tejido mediante choque eléctrico, pero también esta siendo investigada para propuestas terapéuticas que usan pequeños pulsos de campo eléctrico para hacer a los tejidos humanos más permeables a las medicinas.

Los campos externos de FI pueden inducir estos efectos dentro del cuerpo humano pero solo para intensidades de campo muchas veces más altas a los niveles ambientales típicos.

EFECTOS BIOLÓGICOS REPORTADOS Y SALUD

Los beneficios de la salud provenientes de los campos eléctricos y magnéticos han sido motivos de queja desde el siglo 18 y los CEM pulsantes en el rango de FI han encontrado un lugar en la práctica moderna de la medicina para los tratamientos de curación del hueso y la estimulación del nervio y regeneración. Sin embargo, la preocupación ha sido expresada acerca de las posibles peligros a la salud asociadas con la tecnología, tanto en la casa como en el lugar de trabajo. Estas preocupaciones incluyen quejas de los trabajadores de molestias (ej. hinchazones, picazón de los dedos, dolores de cabeza) y ansiedad del público acerca de posibles efectos adversos a la salud de los campos de FI provenientes de los monitores de computadoras y televisores. Los tipos de investigación realizados hasta ahora han incluido:

  • Estudios en seres humanos: Hasta ahora, la mayoría de los estudios epidemiológicos concernientes a la exposición de FI se han enfocado sobre los efectos en la reproducción y oculares provenientes del uso de los monitores de las computadoras. Varias revisiones principales han concluido que estos, con sus campos de FI extremadamente débiles no constituyen una amenaza a la salud humana y que no interfieren con los procesos reproductivos o resultados de embarazos. También no ha sido establecida ninguna asociación entre tal exposición y anormalidades en el ojo. Un amplio estudio sobre las operadoras de radio y telégrafo mostraron un leve incremento del riesgo del cáncer a las mamas. Sin embargo, este grupo de trabajadoras también esta expuesto a muchos otros factores que podrían explicar este incremento del riesgo. El alto grado de la variabilidad biológica y la multitud de parámetros hacen difícil dar conclusiones firmes acerca de la significancia de algunos de estos estudios para la salud humana. Algunos de los más importantes peligros a la salud debido a las fuentes de FI se relacionan a la acción indirecta de los CEM. Por ejemplo, los CEM producidos por los sistemas electrónicos antirrobos podrían interferir con los dispositivos médicos electrónicos implantados (ej. marcapasos, estimuladores neurológicos).
  • Estudios de laboratorio: Pocos estudios celulares reportados usando campos de FI han mostrado efectos biológicos independientemente confirmados. Los estudios en ratones no han mostrado mortalidad, cambios en el comportamiento o desarrollo de linfoma por la exposición a las señales de baja intensidad del campo magnético en el rango de los kHz. Aunque, algunos pocos estudios de los efectos sobre la reproducción y desarrollo de ratones, ratas y embriones de pollos y otros pocos estudios sugieren la posibilidad de anomalías esqueléticas menores; en general no existe ninguna evidencia clara para el incremento de las malformaciones.

Comparado a los campos de frecuencia extremadamente baja (ELF, que incluyen frecuencias de energía de CA) y los campos de radiofrecuencia (RF, que incluyen comunicaciones de telefonía móvil), poca investigación ha sido realizada sobre los efectos de los campos de FI. La evidencia científica no es convincente respecto que ocurran efectos adversos a la salud provenientes de los campos de FI normalmente encontrados en el ambiente donde vivimos y trabajamos. Esta conclusión esta en parte basada en los estudios realizados con los campos de FI, y por otro lado en el hecho que los campos de FI actúan sobre el cuerpo en una forma similar a los campos de ELF y RF, dependiendo de la frecuencia del campo de FI.

ESTÁNDARES INTERNACIONALES

ICNIRP es una comisión científica independiente formalmente reconocida por la OMS que ha publicado las recomendaciones sobre los límites de exposición para todos los CEM en las frecuencia de rango de 0 a 300 GHz. Las recomendaciones de exposición en el rango de FI han sido establecidas mediante revisiones rigurosas de la literatura científica sobre los posibles efectos adversos a la salud y extrapolando los límites provenientes de los rangos de ELF y RF, basados en el acoplamiento de los campos externos con el cuerpo y las asunciones acerca de la dependencia de la frecuencia de los efectos biológicos.

¿QUÉ SE DEBERÍA HACER?

La evidencia científica no sugiere algún riesgo a la salud proveniente de los campos de FI para exposiciones por debajo de los niveles de las recomendaciones ICNIRP. Sin embargo, existe una necesidad de más investigación de alta calidad para abordar las incertidumbres en el conocimiento actual. Las siguientes áreas claves han sido identificadas para mayor investigación:

  • Estudios epidemiológicos: Se recomienda que los estudios epidemiológicos sean considerados solo si los estudios pilotos demuestran la factibilidad de recopilar datos de la exposición de alta calidad en las poblaciones apropiadas altamente expuestas, de ese modo se logra la potencia estadística adecuada y la identificación de los resultados de salud relevantes.
  • Evaluación de la exposición: El grado y el tipo de la exposición a los CEM actualmente encontrados en los escenarios ocupacionales y domésticos necesitan ser mejor caracterizados. Los controles periódicos deben ser realizados y documentados en escenarios industriales y ocupacionales donde los campos de FI son usados, para asegurar que el equipo este operando adecuadamente y que no se excedan las recomendaciones.
  • Estudios en animales: Futuros estudios en animales deberían intentar usar las condiciones de exposición que son similares a las exposiciones en humanos provenientes de fuentes industriales y de otros tipos y también deberían explorar niveles más altos de exposición. Si son identificadas rutas sospechosas específicas , estos estudios podrían ser complementados por estudios de células o tejidos para clarificar como los campos de FI afectan a los organismos.
  • Interacción biológica: Se requiere un entendimiento más amplio de la interacción biológica y los umbrales de peligro para refinar las recomendaciones de exposición, particularmente para los campos pulsantes o campos con formas de onda complejas.
  • Dosimetría: Existen técnicas de modelamiento por computadora que permiten el cálculo de los campos inducidos dentro de los cuerpos de las personas expuestas a los campos de FI. La más avanzada de estas técnicas emplean fantomas computacionales anatómicamente realistas. Tales métodos son particularmente apropiados en la evaluación del riesgo y la prueba de conformidad de los campos de FI medidos con los límites de exposición de manera consistente. Es importante que, cuando sea apropiado, los fantomas femeninos y de niños sean también considerados para su uso en tales evaluaciones.

¿QUÉ ES LO QUE ESTA HACIENDO LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD ACERCA DEL TEMA?

El Proyecto Internacional CEM de la OMS ha establecido un programa para revisar los resultados de la investigación y conducir las evaluaciones de riesgo de la evaluación de la exposición a los CEM. Se esta desarrollando materiales de información pública y juntando grupos estandarizadores en el mundo en un intento para armonizar las aproximaciones del desarrollo de los estándares de exposición a los CEM. Los riesgos a la salud provenientes de la exposición a los CEM, incluyendo el cáncer están siendo evaluados por la OMS en colaboración con la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer (IARC)- agencia especializada en la investigación del cáncer de la OMS- y por ICNIRP.

MÁS LECTURAS

Bernhardt JH, McKinlay AF and Matthes R, editors: Possible health risk to the general public from the use of security and similar devices. Report to the European Commission Concerted Action QLK4-1999-01214, ICNIRP, 2002 (ICNIRP 12/2002).

Matthes R., van Rongen E., Repacholi M., editors: Proceedings of the International Seminar on Health Effects of Exposure to Electromagnetic Fields in the Frequency Range 300 Hz to 10 MHz, Maastricht, The Netherlands, ICNIRP, 1999 (ICNIRP 8/99).

Litvak E, Foster K R and Repacholi M H (2002): Health and safety implications of exposure to electromagnetic fields in the frequency range 300 Hz to 10 MHz. Bioelectromagnetics 23(1): 68-82.

Matthes R., Bernhardt J., McKinlay A., editors: Guidelines on Limiting Exposure to Non-Ionizing Radiation, ICNIRP, 1999 (ICNIRP 7/99 ) http://www.icnirp.org

Traducido al Español por: Ing. Víctor Cruz O. y Srta. Ursula Cangahuala T.
Instituto Nacional de Investigación y Capacitación de Telecomunicaciones del Perú (INICTEL)

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