Objetivos para la Semana

La Semana pondrá de relieve la necesidad de garantizar la seguridad de los peatones, promoverá iniciativas relacionadas con las medidas que se ha demostrado que protegen a los peatones, y contribuirá al objetivo del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020 de salvar 5 millones de vidas.

Objetivo a corto plazo: una semana sin víctimas de accidentes

En todo el mundo, más de 5000 peatones mueren cada semana en las carreteras. El objetivo a corto plazo de la Semana es evitar que haya siquiera un peatón que muera por accidente entre el 6 y el 12 de mayo de 2013.

Hay medidas relativamente sencillas que pueden adoptarse ya antes de la Semana para salvar vidas de peatones. Con el apoyo de expertos técnicos, se pueden poner en marcha las siguientes intervenciones en las comunidades con la esperanza de conseguir una Semana sin víctimas mortales:

  • sensibilizar a la población acerca de las leyes de tránsito sobre el exceso de velocidad, la conducción bajo los efectos del alcohol, las distracciones de conductores y caminantes, y los pasos de peatones;
  • intensificar la vigilancia del cumplimiento de las leyes de tránsito arriba mencionadas;
  • conseguir "resultados rápidos" de mejora de la infraestructura vial:
    • mejoras de la iluminación de las instalaciones utilizadas por los peatones;
    • eliminación de los objetos callejeros que obstaculizan las instalaciones utilizadas por los peatones;
    • mejoras de la seguridad de los trayectos hasta las escuelas y de las zonas escolares, incluida la puesta en marcha de programas de “autobuses escolares a pie";
    • mejoras de la visibilidad de los peatones, fomentando para ello el uso de material reflectante.

Objetivo a largo plazo: la seguridad peatonal

El objetivo último de la segunda Semana Mundial de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial es contribuir de forma significativa y duradera a una mayor seguridad de los peatones en todo el mundo.

Para ello se pueden tomar diversas medidas que se sabe que salvan vidas de peatones. Sin ánimo de exhaustividad, algunas de las medidas que podrían ponerse en práctica a largo plazo son las siguientes:

  • creación de cruces peatonales, aceras, pasos elevados, pasos subterráneos, medianas elevadas, y signos y señales de tráfico, y mejora de los existentes;
  • reducción de los límites de velocidad de los vehículos y, de no ser así, “atenuación” de las calles mediante badenes, bandas sonoras y chicanas;
  • elaboración de nuevas leyes de tránsito y vigilancia del cumplimiento de toda la legislación sobre el exceso de velocidad, la conducción bajo los efectos del alcohol, las distracciones de conductores y caminantes, y los pasos de peatones;
  • restricción o desviación de la circulación de vehículos en las zonas peatonales;
  • implantación de normas de seguridad para vehículos que protejan a los peatones, e imposición de su cumplimiento;
  • mejoras del diseño del transporte colectivo;
  • organización de sistemas de atención traumatológica y servicios de pronta rehabilitación, y mejora de los existentes;
  • formación teórica y práctica de todos los usuarios de las vías de tránsito y del público en general.
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