Determinantes sociales de la salud

Observaciones de los miembros de la Comisión

Fran Baum, Profesora y Directora del Departamento de Salud Pública en la Universidad Flinders, Directora de la Fundación de la Unidad de Investigaciones sobre Salud Comunitaria del estado de Australia del Sur y Copresidenta del Consejo de Coordinación Mundial del Movimiento de Salud de los Pueblos: «Es maravilloso que la CDSS establecida por la OMS dé apoyo mundial a la campaña australiana para subsanar las desigualdades. «Subsanar las desigualdades» es el objetivo mundial establecido por la Comisión, que presenta datos probatorios sobre la forma en que las desigualdades en materia de salud reflejan la manera en que organizamos la sociedad y repartimos el poder y los recursos. La buena nueva de la Comisión en lo concerniente a Australia es que presenta numerosas ideas para elaborar un programa que aborde los determinantes subyacentes de la salud y dé lugar a una Australia más sana para todos».

Monique Begin, Profesora de la Escuela de Gestión de la Universidad de Ottawa (Canadá), dos veces designada Ministra de Salud y Bienestar Nacional, y la primera mujer de Québec elegida como miembro de la Cámara de los Comunes: «El Canadá se felicita haber sido designado por las Naciones Unidas durante siete años consecutivos como «el mejor país del mundo para vivir». Cabe preguntarse si todos los canadienses se benefician igualmente de esa calidad de vida excelente. La respuesta es negativa. Lo cierto es que nuestro país es tan rico que consigue ocultar la realidad de que en nuestras ciudades hay bancos de alimentos, viviendas inaceptables (una de cada cinco) y tasas de suicidio muy altas entre adultos jóvenes inuit. Este informe es un despertador que nos insta a actuar para que nos pongamos verdaderamente a la altura de nuestra reputación».

Giovanni Berlinguer, miembro del Parlamento Europeo, miembro del Comité Internacional de Bioética de la UNESCO (2001-2007) y relator del proyecto de Declaración Universal sobre Bioética: «Un mundo más justo será un mundo más sano. Las intervenciones médicas y de los servicios de salud constituyen sólo uno de los factores que influyen en la salud de la población. Las crecientes desigualdades e injusticias en materia de salud se hallan presentes en países de ingresos bajos y medianos, como también en toda Europa. Sería criminal que no adoptáramos todas las medidas posibles para reducirlas».

Mirai Chatterjee, Coordinadora de Seguridad Social de la Asociación de Trabajadoras por Cuenta Propia de la India, un sindicato integrado por más de 900 000 trabajadoras por cuenta propia. La Dra. Chatterjee, nombrada recientemente miembro del Consejo Consultivo Nacional y de la Comisión Nacional para el sector no sindicado, afirma: «En el informe se proponen medidas que abarcan desde el nivel local hasta los niveles nacional y mundial. Lo esperaban con gran interés instancias normativas, funcionarios del sector de la salud, activistas de grupos locales y organizaciones comunitarias. Gran parte de las investigaciones y datos probatorios revisten especial importancia para la Región de Asia Sudoriental, donde demasiadas personas luchan a diario por la justicia y la igualdad en materia de salud. El informe inspirará a la Región a actuar y desarrollar nuevas políticas y programas».

Yan Guo, Profesora de Salud Pública y Vicepresidenta del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Beijing, Vicepresidenta de la Asociación China de Salud Rural y Vicedirectora de la Academia China de Política Sanitaria: «Según las antiguas enseñanzas chinas, uno no se debe preocupar por tener suficientes bienes, sino por que éstos estén distribuidos equitativamente. Aspiramos a construir una sociedad armoniosa, y la equidad, incluida la equidad en materia de salud, es el requisito previo para un desarrollo armonioso. Nuestros objetivos son, merced a los esfuerzos de toda la sociedad, eliminar los determinantes perjudiciales para la salud, promover la justicia social y mejorar la salud humana. Unámonos en este gran empeño».

Kiyoshi Kurokawa, Profesor del Instituto Nacional de Estudios Políticos de Posgrado, de Tokio, miembro del Comité de Política Científica y Tecnológica del Gabinete, antiguo Presidente del Consejo de Ciencias del Japón y de la Asociación Científica del Pacífico: «La Comisión de la OMS aborda uno de los mayores problemas de nuestro mundo globalizado: la falta de equidad en materia de salud. Las recomendaciones del informe serán consideradas, utilizadas, y aplicadas como un programa político fundamental a nivel nacional y mundial. La cuestión cobrará creciente importancia a medida que el público en general se comprometa más en movimientos de la sociedad civil y aumente la participación de múltiples interesados».

Alireza Marandi, Profesor de Pediatría de la Universidad Shaheed Beheshti, de la República Islámica del Irán, antiguo Ministro de Salud y Educación Médica durante dos mandatos, antiguo Viceministro y Asesor del Ministerio, y actual miembro recientemente elegido del Parlamento iraní: «De acuerdo con la ideología islámica, la justicia social pasó a ser prioritaria cuando se materializó en el Irán la revolución islámica. El establecimiento de una sólida red de atención primaria de salud en nuestro país no sólo mejoró nuestras estadísticas sanitarias, sino que también fue un vehículo excelente para avanzar hacia la equidad en materia de salud. Ahora, con el informe final de la CDSS y la aplicación de sus recomendaciones, en nuestro país necesitamos acelerar mucho más la marcha hacia la equidad en la esfera de la salud».

Pascoal Mocumbi, Alto Representante del Programa de Ensayos Clínicos Europa-Países en Desarrollo, antiguo Primer Ministro de la República de Mozambique, antiguo Ministro de Asuntos Exteriores y antiguo Ministro de Salud: «El informe de la Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud ayudará a los dirigentes africanos a adaptar sus estrategias nacionales de desarrollo con miras a resolver los problemas de salud. Éstos son consecuencia de los cambios sistémicos que están ocurriendo en la economía mundial y que afectan gravemente a los grupos más pobres de la población de África».

Amartya Sen, Profesor de la Universidad de Lamont y Profesor de Economía y Filosofía de la Universidad de Harvard, galardonado con el Premio Nobel de Economía en 1998: «El principal objetivo del desarrollo de todo país y del mundo en su conjunto es eliminar las privaciones que reducen y empobrecen la vida de la gente. La incapacidad de tener una vida larga y sana es una privación humana central. Es mucho más que un problema médico. Se refiere a discapacidades que tienen raíces sociales. Bajo la presidencia de Michael Marmot, esta Comisión de la OMS se ha concentrado en los vínculos causales gravemente desatendidos que es necesario entender y solucionar debidamente. Una comprensión más cabal también es un llamamiento a la acción».

David Satcher, Director del «Center of Excellence on Health Disparities» y de la «Satcher Health Leadership Institute Iniciative», antiguo Director General de Sanidad de los Estados Unidos de América, antiguo Viceministro de Salud y antiguo Director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos de América: «Los Estados Unidos de América gastan más que cualquier otro país del mundo en atención sanitaria, pero ocupan el 41º lugar en lo que respecta a la esperanza de vida. Nueva Orléans y la experiencia del huracán Katrina muestran, mejor que otros ejemplos que tenga presentes en este momento, por qué es necesario abordar los determinantes sociales de la salud, por ejemplo vivienda, educación, trabajo, capacitación, así como la exposición de la población a sustancias tóxicas. Al abordar los determinantes sociales de la salud podemos aproximarnos rápidamente a subsanar las desigualdades que separan de manera injusta y evitable la situación sanitaria de grupos de diferente condición socioeconómica, experiencia de exclusión social y antecedentes educacionales».

Anna Tibaijuka, Directora Ejecutiva del Programa HABITAT de las Naciones Unidas y Presidenta Fundadora del Consejo Nacional Independiente de Mujeres de Tanzanía: «La salud no está al alcance de quienes viven en la miseria, en las condiciones lastimosas e inhumanas reinantes en las continuamente crecientes barriadas míseras de las ciudades de países en desarrollo. La inversión en servicios básicos tales como los de abastecimiento de agua y educación quedará siempre limitada, si no desperdiciada, a menos que vaya acompañada de las inversiones necesarias en viviendas dignas con saneamiento básico».

Denny Vågerö, Profesor de Sociología Médica, Director del Centro de Estudios sobre Equidad en Salud, de Suecia, miembro de la Real Academia Sueca de Ciencias y de su Comité Permanente sobre Salud: «Los países del mundo se están separando desde el punto de vista de la salud. Esto es muy preocupante. En muchos países del mundo, incluso en Europa, también están aumentando las diferencias sociales en materia de salud. Nos hemos enfocado unilateralmente en el crecimiento económico, desatendiendo sus consecuencias negativas para la salud y el clima. Debemos pensar el desarrollo de manera diferente».

Gail Wilensky, colaboradora principal del Proyecto HOPE, una fundación dedicada a la educación sanitaria internacional, antigua Directora de los programas Medicare y Medicaid de los Estados Unidos de América y antigua Presidenta de dos comisiones asesoras del Congreso de los Estados Unidos sobre Medicare: «Este informe indica claramente que, para mejorar la salud y los resultados sanitarios y reducir las diferencias sanitarias evitables, objetivos de todos los países, hace falta mucho más que mejorar simplemente el sistema de salud. Las condiciones de vida, el empleo, la educación infantil, el trato a la mujer y la pobreza tienen repercusiones en los resultados sanitarios, y es necesario que una parte importante de nuestra formulación de políticas consista en tener en cuenta esos efectos en los resultados sanitarios. Esto es válido en países ricos como los Estados Unidos de América también en muchos países emergentes del mundo, donde numerosas personas viven con menos de US$ 2 por día».

Compartir