Tuberculosis (TB)

Proseguir la expansión y mejora de un DOTS de calidad

Elemento 1: compromiso político para garantizar una financiación aumentada y sostenida

Para que se puedan aplicar eficazmente el DOTS1 básico y la estrategia Alto a la TB es imprescindible un compromiso político claro y sostenido de los gobiernos nacionales. El compromiso político es necesario para fomentar las alianzas nacionales e internacionales, que deben estar vinculadas a los planes de acción estratégicos a largo plazo de los programas nacionales de lucha contra la TB (PNT). Los planes de acción estratégicos deben abordar las necesidades técnicas y financieras, y fomentar la rendición de cuentas sobre los resultados en todos los niveles del sistema de salud; deben incluir indicadores relacionados con la TB y otros indicadores pertinentes, y, cuando proceda, el compromiso político debe estar respaldado por la legislación nacional.2 Las alianzas locales con muchos participantes potenciales contribuirán a mejorar la atención a la TB en términos de acceso, equidad y calidad.

Es imprescindible una financiación suficiente. Los recursos actuales son insuficientes, y es necesario un mayor esfuerzo para movilizar recursos adicionales de fuentes nacionales e internacionales, con aumento progresivo de la financiación nacional. Los recursos de las alianzas y la financiación mundiales disponibles en la actualidad para reducir la pobreza, mejorar los sistemas de salud y controlar las enfermedades ofrecen nuevas oportunidades a los programas de control de la TB. Incluso con una financiación suficiente, las deficiencias críticas del sector de la salud en materia de recursos humanos impedirán que se avance en muchos países de bajos y medianos ingresos, especialmente en África. Es necesario el compromiso político para apoyar los cambios generales, financieros y estructurales, imprescindibles para mejorar la disponibilidad, distribución y motivación de profesionales sanitarios competentes. Serán necesarios esfuerzos especiales, en particular una buena planificación estratégica, para garantizar la disponibilidad de recursos humanos suficientes y competentes para la asistencia sanitaria en general, y a la TB en particular.


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