Iniciativa global sobre la seguridad de las vacunas

Declaración del Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas

Mensaje tranquilizador del Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas acerca del hipotético riesgo de leucemia infantil tras la vacunación contra la hepatitis B

Agosto 2003, revisado Marzo 2004

Un resumen (1) presentado en la reunión de abril de 2002 de la American Association for Cancer Research reportó una asociación entre la vacuna contra la hepatitis B y la leucemia linfocítica aguda en 334 niños del norte de California. Los investigadores sugirieron la posibilidad de que el tiomersal pudiera estar implicado en la asociación, dado que determinaron que el efecto se manifestaban con mayor frecuencia después de la administración repetida de dosis . Los autores señalaron que los resultados debían interpretarse con precaución. El estudio sugirió la existencia de una relación únicamente entre la leucemia y el tiomersal de la vacuna contra la hepatitis B, sin que estuvieran implicadas otras vacunas que contienen tiomersal.

El etil-mercurio, o tiomersal, se excreta rápidamente del organismo y prácticamente desaparece en 5 o 6 días. Es poco probable que una exposición tan breve a cantidades ínfimas de mercurio constituya un estímulo cancerígeno suficiente para desencadenar la leucemia infantil. No existe ninguna otra asociación documentada entre el mercurio y el cáncer, la leucemia, el linfoma o cualquier otro tumor maligno o premaligno en el ser humano. En estudios con animales, el cáncer se ha asociado a metales cancerígenos únicamente cuando la exposición era continuada o reiterada. Tras revisar las pruebas, el Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas (GACVS) concluyó que la hipótesis de una asociación entre la vacunación contra la hepatitis B y la leucemia linfocítica aguda, basada en una sola fuente y en un número reducido de casos, no era convincente y debía considerarse en todo caso como una mera posibilidad y sopesarse teniendo en cuenta las ventajas demostradas de la vacunación contra la hepatitis B. El Comité decidió entonces que la cuestión debía continuar examinándose y siendo objeto de investigaciones adicionales.

Se identificaron cuatro estudios realizados en Francia (dos estudios de casos y controles), Alemania y Nueva Zelandia que han analizado el efecto de la vacunación (y en particular la vacunación contra la hepatitis B) sobre la leucemia infantil. Ninguno de ellos ha confirmado la hipótesis de un posible incremento del riesgo de leucemia después de la vacunación contra la hepatitis B ni después de ningún otro tipo de vacunación colectiva de lactantes. Otros resultados preliminares de otras investigaciones sobre esta cuestión realizada en los Estados Unidos, tampoco ponen de manifiesto ninguna asociación; sugieren asimismo que los estudios de este tipo presentan generalmente ciertos problemas de tipo metodológico, relativos a diferencias entre los casos y los controles en la compleción de los historiales de vacunación contra la hepatitis B, que deben corregirse. El problema más pronunciado es la comprobación de que las series de vacunas aparentemente incompletas, especialmente en los controles, realmente están incompletas y no son el producto de una obtención o registro incompleto de la información. Además, es especialmente necesario tener en cuenta este problema en estudios que no detectan diferencias en la exposición a una vacuna determinada (medida mediante una variable dicótoma: alguna vez/nunca) pero detectan diferencias en la compleción de la serie de vacunación completa o al alcanzar una determinada edad. Igualmente, la hipótesis de los investigadores de California de que sus resultados pudieran deberse a la presencia del conservante tiomersal en las vacunas contra la hepatitis B, no concuerda con el hecho de que esta vacuna es una fuente muy pequeña de mercurio asociado con vacunas que reciben los niños en los Estados Unidos.

El Comité ha concluido que las pruebas existentes no confirman el resultado anterior de una supuesta asociación entre la vacunación contra la hepatitis B y la leucemia infantil y no recomienda la modificación de las actuales prácticas de vacunación contra la hepatitis B.

El GACVS continuará examinando las pruebas y todos los datos epidemiológicos que puedan proporcionar los estudios en curso. Basándose en las pruebas existentes, el GACVS no recomienda la modificación de las actuales prácticas de vacunación contra la hepatitis B.

El GACVS es un órgano consultivo para asuntos científicos creado por la OMS para evaluar de forma confiable e independiente los problemas de seguridad de las vacunas, con objeto de responder a estas cuestiones de forma inmediata y eficiente y con rigor científico. Está integrado por expertos de todo el mundo en epidemiología, estadística, pediatría, medicina interna, farmacología y toxicología, enfermedades contagiosas, salud pública, inmunología y autoinmunidad, reglamentación farmacéutica y seguridad.

1. Ma X, Does M, Buffler PA, Wiencke JK. Hepatitis B vaccination and the risk of childhood leukaemia. Poster session abstract 3801, American Association for Cancer Research annual meeting, San Francisco, abril de 2002.

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