Iniciativa global sobre la seguridad de las vacunas

Sobrecarga del sistema inmunitario

Aparece en el parte epidemiológico semanal (WER) del 14 de julio de 2006

El GACVS admite que la supuesta «sobrecarga del sistema inmunitario» como consecuencia de la vacunación infantil es una preocupación de los padres de los niños y de la sociedad que puede limitar su confianza en los programas de inmunización y, por tanto, repercutir en ellos. Señaló que el concepto de sobrecarga del sistema inmunitario no estaba definido con claridad, pero examinó y debatió los datos disponibles. La interferencia entre vacunas (es decir, la limitación de determinadas respuestas inmunitarias inducidas por vacunas como resultado de la administración de vacunas combinadas, simultáneas o sucesivas) es un fenómeno conocido que puede derivarse de diversos mecanismos inmunitarios. Es importante detectar cuándo se produce este fenómeno y ajustar el calendario de vacunación recomendado en consecuencia. El Comité ha debatido específicamente cuestiones como la influencia de los calendarios de vacunación en las respuestas protectoras que pueden inducir (administración de vacunas durante la primera infancia o a una edad más avanzada, calendarios acelerados o que se prolongan durante un periodo más largo) y el efecto de factores como la malnutrición o la exposición a patógenos o antígenos ambientales que pueden variar de unos países a otros.

El Comité admite la dificultad de comunicar conocimientos científicos complejos y la utilidad de los estudios sobre asuntos que generan preocupación pública. Concluyó que sería deseable que se realizaran estudios epidemiológicos adicionales que evalúen la existencia de una asociación entre la vacunación e infecciones infantiles recurrentes o dermatitis atópica. Si se demuestra que no existen tales riesgos, se reforzaría al menos la confianza en la vacunación infantil de los dispensadores de atención de salud, y quizá la del conjunto de la población.

La información científica disponible examinada por el GACVS no respalda la hipótesis de que las vacunas, tal y como se utilizan en la actualidad, debiliten o dañen el sistema inmunitario. Debe continuar la vigilancia y los cambios en los calendarios de vacunación o la introducción de vacunas nuevas pueden ofrecer oportunidades para realizar estudios aleatorizados con el fin de detectar posibles efectos perjudiciales de las vacunas administradas a los lactantes, o bien para reforzar las pruebas que confirman su inocuidad. Esto es fundamental para ayudar a las autoridades nacionales a responder a las preocupaciones de la población y a respaldar los programas de inmunización.

Compartir