Iniciativa global sobre la seguridad de las vacunas

Tiomersal: estudios neuroconductuales en modelos animales

Aparece en el parte epidemiológico semanal (WER) del 7 de enero de 2005 [en inglés]

El Comité debatió sobre la posibilidad de utilizar modelos animales para comprender mejor la eventual asociación entre el tiomersal (que contiene etil-mercurio) y los trastornos neuroconductuales observados en lactantes, niños y adultos que recibieron vacunas con tiomersal. Se observó que el autismo –un trastorno neuroconductual que ha recibido mucha atención pública–, tiene rasgos neuropatológicos característicos (aumento de la masa y del volumen total del cerebro, del volumen de la sustancia gris cortical y de la densidad neuronal en el sistema límbico, disminución del número de células de Purkinje en el cerebelo y ausencia de gliosis) que no concuerdan con el efecto de un agente tóxico externo. En cambio, no se observan signos de neurodegeneración, una característica anatomopatológica que cabría esperar si la enfermedad se debiese a un efecto tóxico.

A partir de la exposición de un experto ante el Comité y de diversas publicaciones, resulta claro que: 1) no existe ningún modelo animal preciso que reproduzca fielmente el autismo humano, a pesar de que existen modelos animales de ausencia de juego social; 2) en los modelos disponibles, la predisposición a padecer trastornos neuroconductuales tiene una base genética; 3) existen datos experimentales que sugieren una relación entre una alteración autoinmunitaria y la predisposición al autismo (aunque esto sigue siendo hipotético), y 4) en ratones nacidos de madres infectadas por el virus de la gripe humana se han observado alteraciones neuropatológicas similares a las descritas en el autismo.

Por otra parte, el Comité examinó los resultados publicados en la literatura científica sobre un posible efecto neuropatológico del etil-mercurio en diversas cepas de ratones. Aunque en una cepa de ratones con predisposición a las enfermedades autoinmunitarias, se hayan observado alteraciones neurológicas y conductuales tras la administración de tiomersal, se concluyó que el cuadro general presentado no constituía un modelo de autismo en el hombre.

El Comité identificó dos vías de investigación para analizar más detalladamente la seguridad del tiomersal: estudios epidemiológicos sobre los efectos del etil-mercurio y estudios farmacocinéticos en lactantes y niños. No se sabe si los lactantes de menos de 2,5 kg de peso y los niños desnutridos son especialmente susceptibles a la toxicidad del tiomersal. Se están realizando estudios epidemiológicos sobre esta cuestión. Se está prestando especial atención a la forma de evaluar la predisposición de los lactantes malnutridos y de menos de 2,5 kg a la toxicidad del tiomersal.

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