Iniciativa global sobre la seguridad de las vacunas

Encefalopatías espongiformes transmisibles

Publicado en el Boletín Epidemiológico Semanal de la OMS de 7 de enero de 2005

Las repercusiones de la aparición de ciertas encefalopatías espongiformes transmisibles sobre la seguridad de las vacunas han captado la atención del Comité desde hace varios años. En algunas vacunas se utilizan como excipientes productos de origen animal, como la gelatina. Aunque es evidente que, para el hombre, el principal riesgo de exposición a las encefalopatías espongiformes transmisibles, tales como la encefalopatía espongiforme bovina, es alimentario y que el riesgo relacionado con las vacunas es teórico, la OMS ha recopilado directrices de reglamentación sobre medidas de precaución. En esas directrices se definen categorías de infectividad de los tejidos y se esbozan estrategias de gestión de riesgos, aplicables no solamente a las vacunas, sino también a los productos sanguíneos y farmacéuticos.

El GACVS constata varias novedades. Los aspectos positivos son los siguientes: 1) la mortalidad anual debida a la nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob está diminuyendo en el Reino Unido, el país más afectado por esta enfermedad; 2) la disponibilidad de las preparaciones de referencia de la OMS ha permitido evidenciar un aumento de la sensibilidad de los métodos diagnósticos de laboratorio, aunque todavía queda mucho por hacer; y 3) hay datos que indican que los procedimientos actuales de fabricación de la gelatina disminuyen en varios logaritmos la carga infecciosa de la proteína priónica asociada con la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (PrPTSE) añadida al material de partida. Por otra parte, el GACVS también ha sido informado de que: 1) la nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob se puede transmitir por transfusión sanguínea; 2) la predisposición a esta enfermedad no se limita a los genotipos PRNP homocigóticos para la metionina; 3) las personas con genotipos heterocigóticos, que constituyen la mayoría de la población, pueden ser portadores asintomáticos de la nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob; y 4) recientemente se ha detectado la transmisión de PrPTSE por el tejido muscular de algunos animales y, tras la detección de PrPTSE en una cabra, se ha planteado la cuestión de la propagación de las encefalopatías espongiformes transmisibles a través de la infección de pequeños rumiantes. .

Debido a esto, es preciso actualizar algunos aspectos de las directrices de la OMS, pero no, por el momento, las medidas relativas a las vacunas. El GACVS observó la gran importancia de crear sistemas de vigilancia en los países en desarrollo y en todos los lugares donde la encefalopatía espongiforme bovina existe indudablemente, pero no se diagnostica ni se notifica. El GACVS va a seguir vigilando e informando de la evolución de la situación

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