Agua, saneamiento y salud (ASS)

La cantidad de agua domiciliaria, el nivel del servicio y la salud

Guy Howard, Water Engineering and Development Centre, Universidad de Loughborough, RU, y Jamie Bartram, Organización Mundial de la Salud, Ginebra, Suiza<
WHO/SDE/WSH/03.02
OMS, Ginebra, 2003

Resumen ejecutivo

La cantidad de agua que se provee y que se usa en las viviendas es un aspecto importante de los servicios de abastecimiento de agua domiciliaria que influye en la higiene y, por lo tanto, en la salud pública. Hasta la fecha, la OMS no ha proporcionado datos sobre la cantidad de agua domiciliaria que se requiere para promover una buena salud. Este documento revisa los requerimientos de agua relacionados con la salud a fin de obtener una cifra mínima aceptable que permita satisfacer las necesidades de consumo (para bebida y preparación de alimentos) e higiene básica.

Los estimados de las necesidades de las madres lactantes que realizan una actividad física moderada en temperaturas superiores al promedio indican que 7,5 litros per cápita por día atenderían las necesidades de la mayoría de las personas en casi todas las condiciones. Cabe observar que la calidad de esta agua debe tener un nivel tolerable de riesgo. Este volumen no considera las demandas relacionadas con la salud ni el bienestar que se encuentren fuera del uso doméstico común, por ejemplo, el uso del agua en centros de salud, la producción de alimentos y las actividades comerciales o recreativas.

Si bien la necesidad básica de agua incluye el agua que se usa en la higiene personal, no resulta significativo establecer una cantidad mínima ya que el volumen de agua que usen las viviendas dependerá de la accesibilidad, la que se determina principalmente por la distancia, el tiempo, la confiabilidad y los costos potenciales. La accesibilidad se puede categorizar en términos del nivel de servicio. El cuadro 1 resume el grado en el que los diferentes niveles del servicio pueden atender los requisitos para mantener una buena salud y las intervenciones que garantizarían los máximos beneficios.

Cuadro S1 – Resumen de los requisitos del nivel del servicio de agua para promover la salud

El cuadro S1 indica la cantidad de agua que se usa en los diferentes niveles del servicio. Las cantidades estimadas de agua en cada nivel pueden ser menores si el abastecimiento de agua es intermitente, lo que incrementará el riesgo de que ingrese agua contaminada a los sistemas de abastecimiento de agua. Si el acceso es óptimo pero el abastecimiento es intermitente, la operación de los sistemas de saneamiento relacionados con el abastecimiento de agua podría verse afectada y generar mayores riesgos de salud.


Nivel del servicio Medición del acceso Necesidades atendidas Nivel del efecto en la salud
Sin acceso (cantidad recolectada generalmente menor de 5 l/r/d) Más de 1.000 m ó 30 minutos de tiempo total de recolección Consumo – no se puede garantizar Higiene – no es posible (a no ser que se practique en la fuente) Muy alto
Acceso básico (la cantidad promedio no puede superar 20l/r/d) Entre 100 y 1.000 m ó de 5 a 20 minutos de tiempo total de recolección Consumo – se debe asegurar Higiene – el lavado de manos y la higiene básica de la alimentación es posible; es difícil garantizar la lavandería y el baño a no ser que se practique en la fuente Alto
Acceso intermedio (cantidad promedio de aproximadamente 50 l/r/d) Agua abastecida a través de un grifo público (o dentro de 100 m ó 5 minutos del tiempo total de recolección) Consumo – asegurado Higiene – la higiene básica personal y de los alimentos está asegurada; se debe asegurar también la lavandería y el baño Bajo
Acceso óptimo (cantidad promedia de 100 l/r/d y más) Agua abastecida de manera continua a través de varios grifos Consumo – se atienden todas las necesidades Higiene – se deben atender todas las necesidades Muy bajo

Los beneficios a la salud pública que ofrece el uso de mayores volúmenes de agua generalmente dan como resultado dos mejoras principales. La primera se refiere a la superación de la falta de acceso básico debido a las distancias y al tiempo de recolección del agua que dan lugar al uso de volúmenes inadecuados para la higiene básica personal y para el consumo humano. Otra mejora significativa para la salud ocurre cuando se dispone de agua en la vivienda. Otros beneficios derivados de mejorar el acceso incluyen la disposición de más tiempo, por ejemplo, para el cuidado de niños y la preparación de alimentos y actividades productivas. Si bien los beneficios para la salud debido al mayor acceso al agua podrían parecer limitados, se debe tener en cuenta los beneficios de tener más tiempo, inclusive para la educación, ya que pueden ser importantes para el desarrollo. También puede haber otras mejoras en niveles más altos del servicio relacionadas con el mayor acceso, el control de la calidad del agua potable y un mejor nivel socioeconómico.

Si no se logra un nivel básico de acceso al servicio, no se podrá asegurar la higiene y se podrían poner en riesgo los requisitos para el consumo. Por lo tanto, proveer un nivel básico de acceso es la más alta prioridad para los sectores de agua y de salud.

En la población que recibe niveles básicos de servicio, los beneficios para la salud pública se logran principalmente mediante la protección de las fuentes de agua, la promoción de buenas prácticas de higiene, el manejo y tratamiento domiciliario del agua y otras conductas clave de higiene en situaciones críticas (especialmente el lavado de manos y cara).

Las categorías del nivel del servicio también se pueden entender en términos de la seguridad del agua doméstica. No obstante, para describir tales categorías sería necesario contar con estimados sobre calidad y seguridad del agua. El grupo que no tiene acceso no tiene seguridad del agua domiciliaria. El grupo con acceso básico se enmarcaría dentro del que tiene una seguridad parcial del agua domiciliaria. Los demás grupos tendrían una seguridad sostenida, que depende de la calidad del agua abastecida.

Las categorías del nivel de servicio que se muestran en el cuadro 1 se deben comparar con los estimados del nivel de cobertura del servicio, según se resume en el cuadro S2 (OMS y UNICEF, 2000)[1] . Estas cifras muestran que una parte significativa de la población mundial (18%) aún no tiene acceso a un mejor abastecimiento de agua al menos a un kilómetro de distancia de sus viviendas y que 53% no tienen acceso a un nivel intermedio del servicio (véase el cuadro S1).

Las cifras sobre el acceso en un nivel intermedio del servicio de agua son menores en comparación con el saneamiento (60%), entendiéndose por acceso razonable a la disponibilidad del servicio de agua en el domicilio o cerca de este. Actualmente, existe una defensa de los derechos del consumidor para reducir el déficit del acceso al saneamiento. No obstante, las evidencias sugieren que para que el concepto de acceso al abastecimiento de agua mejorada se enfoque más en la salud, es necesario prestar atención tanto al abastecimiento de agua como al saneamiento.

Cuadro S2: Datos sobre el acceso al abastecimiento de agua durante los años 1990 y 2000 relacionados con la falta de acceso, el acceso a fuentes mejoradas y el abastecimiento de agua a través de tuberías (OMS y UNICEF, 2000)


Year No access (millions) Access to improved sources withing 1 kilometer (millions) Access through household connections (millions
1990 22% (1169) 78% (4086) 43% (2255)
2000 18% (1069) 82% (4988) 52% (3169)

Todo individuo tiene derecho al agua, lo que implica el acceso a la cantidad mínima necesaria para satisfacer sus necesidades básicas. El progreso para lograr este nivel de servicio en todo el mundo está relacionado con beneficios significativos para la salud y sigue siendo uno de los principales intereses en las iniciativas de política internacional a través de los objetivos de la Declaración del Milenio y de las actividades de monitoreo a través del Programa Conjunto de Monitoreo de la OMS y de la UNICEF.

En los casos en los que no se ha logrado el acceso universal a un nivel básico del servicio, las iniciativas de las políticas deberán centrarse en aumentar la cantidad de viviendas con este nivel de servicio. Para obtener los máximos beneficios para la salud se deberán asignar recursos para asegurar que todas las viviendas tengan acceso a fuentes mejoradas de agua y en algunos casos para mejorar directamente el acceso en el nivel domiciliario (generalmente a través de tuberías). También se pueden obtener beneficios significativos al lograr que las viviendas con acceso a fuentes mejoradas tengan conexión domiciliaria. Comparativamente, los beneficios para la salud que ofrece el acceso a fuentes mejoradas fuera de la vivienda podrían ser limitados. El avance de las políticas de todos los países debería apuntar hacia la conexión domiciliaria, principalmente en aquellos países que han atendido las necesidades básicas. Los beneficios para la salud, entre otros, que ofrece el abastecimiento mejorado de agua son significativamente mayores cuando hay una continuidad en el acceso al agua potable segura dentro de la vivienda. En este caso, el nivel del servicio se considera óptimo.

En la práctica no es fácil distinguir en el nivel domiciliario entre el uso casero del agua y el uso productivo, principalmente en las comunidades urbanas pobres. El uso casero del agua forma parte de las estrategias de supervivencia de los pobres en el nivel domiciliario. El aseguramiento de la calidad adecuada del servicio para mantener el uso productivo de pequeña escala también puede generar beneficios sociales y de salud significativos, por ejemplo, en la producción de alimentos. Por lo tanto, el acceso al agua de calidad adecuada para la actividad productiva de pequeña escala en tales áreas es importante en la lucha contra la pobreza y puede dar lugar a beneficios indirectos pero significativos para la salud.

[1] - Los sistemas mejorados de abastecimiento de agua fueron: conexiones domiciliarias, fuentes públicas de agua, pozos protegidos o fuente protegida y recolección de agua de lluvia. El abastecimiento de agua no mejorado significa tener pozos sin protección, fuentes no protegidas, abastecimiento de agua a través de vendedores o agua embotellada.

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