Agua, saneamiento y salud (ASS)

Seguridad de la atención sanitaria en pro de la salud agua salubre, saneamiento básico y manejo de residuos de establecimientos de salud

En el marco del objetivo 4 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, la meta 5 prevé que se reducirá en dos terceras partes la tasa de mortalidad de los niños menores de cinco años, mientras que en el marco del objetivo 5, la meta 6 prevé que se reducirá la tasa de mortalidad materna en tres cuartas partes.

¿Qué significa un agua salubre, saneamiento básico y manejo de residuos de establecimientos de salud?

En estos elementos se combinan la seguridad ambiental necesaria para la atención de salud con la responsabilidad de los dispensadores de ésta de no aumentar los peligros ambientales con los desechos generados.

  • Los servicios de atención sanitaria requieren acceso a un agua salubre, escasos riesgos para la salud asociados a microorganismos como Legionella y Pseudomonas que se desarrollan en el medio ambiente, y superficies e instrumentos físicamente limpios.
  • Los desechos que deben ser objeto de una eliminación segura abarcan desde las excretas de pacientes, personal y visitantes hasta desechos de la atención sanitaria que conllevan alto riesgo, y especialmente agujas, jeringas o sangre.

Esto se aplica a toda la variedad de servicios, desde el hospital de referencia hasta los puestos de salud de aldea; asilos, servicios de atención odontológica, etc., e incluso la atención prestada en la vivienda del paciente.

Apoyo a los logros generales de los ODM

Un agua de bebida salubre y un saneamiento básico tienen una importancia directa para el objetivo 5 sobre la salud materna (se estima que hay unas 529 000 defunciones maternas anuales) y son favorables a otros Objetivos de Desarrollo del Milenio, en particular los referentes a las enfermedades más importantes y la mortalidad infantil.

Agua salubre, saneamiento básico, y manejo de residuos en aras de la seguridad

Las infecciones nosocomiales contribuyen a la morbilidad y la mortalidad, así como a la pérdida de recursos del sector de la salud a nivel mundial. Cada año, entre un 5% y un 30% de los pacientes contraen una o más infecciones durante una estancia en hospital. Un porcentaje considerable de estas infecciones es prevenible. En situaciones de crisis o precariedad el número de infecciones aumenta, y en algunas circunstancias la gente puede optar por no acudir en busca de atención o bien porque los servicios asistenciales más próximos no funcionan o bien porque sabe que quizás no reciba tratamiento debido a escasez de agua, electricidad o suministros.

  • Los entornos de atención sanitaria no seguros son la causa de una proporción considerable de casos de algunas enfermedades. La legionelosis constituye un riesgo reconocido asociado a los servicios de atención sanitaria puesto que, como promedio, casi un 10% de los casos obedecen a infecciones nosocomiales.
  • Los residuos punzocortantes, aunque se produzcan en pequeñas cantidades, pueden ser muy infecciosos. Las agujas y jeringas contaminadas constituyen una amenaza particular porque a veces se las rescata de basureros y vertederos y se las reutiliza. Si no son objeto de una buena gestión, exponen a infecciones a los trabajadores de salud y manipuladores de residuos e incluso a la comunidad entera. La OMS estima que, en 2000, inyecciones con jeringas contaminadas causaron 21 millones de infecciones por el virus de la hepatitis B (HBV) (el 32% de los casos nuevos de infección); dos millones de infecciones por el virus de la hepatitis C (HCV) (el 40% de los casos nuevos de infección); y 260 000 infecciones por el VIH (el 5% de los nuevos casos de infección).

¿Qué se requiere para alcanzar el objetivo?

En 2002, los resultados de una evaluación de la OMS realizada en 22 países en desarrollo mostraron que la proporción de servicios de atención de salud que no tenía una buena eliminación de residuos oscilaban entre el 18% y el 64%. La formulación y la aplicación de políticas nacionales y de directrices sobre prácticas óptimas, la capacitación, la promoción de mensajes eficaces y la salubridad de los servicios de salud permitirán disminuir el número de infecciones asociadas al ámbito de la atención sanitaria. Esto también beneficiará a los visitantes y se verá reflejado en las comunidades en forma de buenas prácticas de distribución de agua salubre, saneamiento e higiene.

La importancia sanitaria de alcanzar los objetivos

Se puede conseguir una reducción enorme de la carga de morbilidad, con una relación costo beneficio muy favorable. En 1999, en Inglaterra solamente, las infecciones contraídas en hospital costaron a los servicios de salud 1000 millones de libras esterlinas por año, y el 15% de esas infecciones eran evitables. La evolución de algunos factores intervinientes sugiere que este problema está empeorando. A nivel mundial se presta cada vez más atención de salud, ésta es cada vez más compleja, y una proporción creciente de la población está inmunodeprimida (por lo que es más vulnerable a las infecciones asociadas a la atención de salud); si no se actúa con eficacia, la situación posiblemente se deteriorará.

Los esfuerzos de la OMS

Los esfuerzos de la Organización Mundial de la Salud en lo concerniente al agua salubre, el saneamiento básico y el manejo de residuos de establecimientos de salud se despliegan desde la Sede y las oficinas regionales y de país, y comprenden lo siguiente:

  • Establecimiento, validación y seguimiento de normas y patrones mediante las directrices para el manejo seguro de residuos de establecimientos de salud y las normas mínimas relativas al agua y al saneamiento en establecimientos de salud y escuelas.
  • Elaboración de instrumentos y directrices para el control de la morbilidad y la reducción de riesgos. «Legionella and the prevention of Legionellosis»; «Management of Wastes from Blood Transfusion Activities» y «Water Safety in Public Buildings».
  • Apoyo a la formulación de una política ética basada en datos científicos mediante una serie de documentos de política, por ejemplo sobre manejo seguro de residuos de establecimientos de salud.
  • Fomento de la investigación y desarrollo y puesta a prueba de nuevas tecnologías, por ejemplo en colaboración con profesionales e instituciones académicas en la puesta a prueba y la verificación de opciones de manejo de residuos de la atención sanitaria en entornos con escasos recursos.
  • Evaluación, situación y tendencias. En estrecha colaboración con las autoridades nacionales, la OMS está realizando a nivel de país evaluaciones que darán lugar a planes nacionales.
  • Prestación de apoyo para un aumento sostenible de la capacidad en materia de agua, saneamiento y manejo de residuos de establecimientos de salud.

La OMS también participa en la aplicación del proyecto del Fondo para el Medio Ambiente Mundial en siete países, a saber: Argentina, India, Letonia, Líbano, Filipinas, Senegal y Viet Nam, y contribuye activamente a la iniciativa mundial en favor de la seguridad del paciente mediante la promoción de la limpieza del medio, porque una atención limpia es más segura.

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