Capítulo 4: Erradicación de la poliomielitis: el desafío definitivo
Erradicación de la poliomielitis: el desafío definitivo
Como resultado de la Iniciativa de Erradicación Mundial de la Poliomielitis, uno de los mayores esfuerzos de salud pública de la historia, el número de niños paralizados cada año por causa de esta enfermedad devastadora ha disminuido de más de 350 000 en 1988 a sólo 1900 en 2002; el número de países endémicos se ha reducido de más de 125 a siete. El presente capítulo se refiere a la última fase de la campaña de erradicación de la poliomielitis, una de las enfermedades más antiguas que se conocen. La visión de un mundo libre de poliomielitis está ya a nuestro alcance.
En 1962, sólo 12 meses después de que en los países más industrializados se autorizara la utilización de la vacuna antipoliomielítica oral ampliamente aclamada de Albert Sabin, Cuba empezó a administrarla en una serie de campañas nacionales de lucha antipoliomielítica. Poco después se había interrumpido la transmisión autóctona de poliovirus salvaje. En otras palabras, en adelante ningún niño cubano padecería esta enfermedad devastadora por causa de un poliovirus cubano. Rara vez o nunca se había aplicado plenamente con tanto éxito una nueva tecnología sanitaria tan incipiente en beneficio de tantas personas. Sin embargo, pocos países experimentaron semejantes éxitos tempranos y la poliomielitis siguió paralizando permanentemente a medio millón de personas por año; hasta en los años noventa, los 10 ó 20 millones de personas que habían sobrevivido a la enfermedad aguda padecían sus consecuencias debilitantes y a menudo dolorosas. Sin embargo, la experiencia de Cuba con sus campañas masivas había reafirmado la convicción de Sabin de que los poliovirus podrían erradicarse de forma tan completa que las generaciones futuras conocerían la parálisis poliomielítica sólo a través de los libros de historia. En favor de ese futuro sin poliomielitis Sabin donó su vacuna a la Organización Mundial de la Salud con la intención de que se pusiera a disposición de todos, en todo lugar.
Cuarenta años más tarde, la visión mundial de Sabin de un futuro sin poliomielitis está a punto de hacerse realidad. Gracias a un esfuerzo internacional extraordinario desplegado durante 15 años, se han eliminado ya los poliovirus autóctonos de todos los países, salvo de siete; cuando se emprendió la iniciativa, más de 125 países tenían poliovirus autóctonos (1) (véase la figura 4.1). Este progreso es resultado de una alianza extraordinaria entre gobiernos, organismos internacionales, organizaciones humanitarias y el sector privado establecida con objeto de reunir tres condiciones decisivas para llegar a todos los niños, en todo lugar: la participación efectiva de los dirigentes políticos, financiación adecuada y recursos humanos suficientes. A través de esa alianza, en el año 2001 solamente, más de 10 millones de voluntarios inmunizaron a 575 millones de niños contra la poliomielitis en 93 de los países de ingresos más bajos del mundo. Esta experiencia, con las perspectivas de logro de la erradicación de la poliomielitis, muestra una manera de multiplicar el acceso a otras intervenciones sanitarias, lo que será esencial para alcanzar metas de salud nacionales e internacionales ambiciosas como las adoptadas con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (2).

Figura 4.1
Recuadro 4.1 Progresos realizados hacia la erradicación de la poliomielitis en el Mediterráneo Oriental
Todos los países de la Región del Mediterráneo Oriental están avanzando rápidamente hacia la erradicación de la poliomielitis. El sistema de vigilancia eficaz bien desarrollado indica que el número de casos ha disminuido con relativa regularidad. Para el final de 2002, la transmisión de poliovirus se había interrumpido en 18 países de la Región desde hacía más de tres años; por su parte, el Sudán no ha notificado ningún caso de poliomielitis desde abril de 2001. En 2002 se notificaron 110 casos confirmados de poliomielitis en sólo cuatro países (Pakistán: 90; Afganistán: 10; Egipto: 7; y Somalia: 3). En los ocho primeros meses de 2003 se notificaron 61 casos (Pakistán: 57; Afganistán: 2; y Egipto: 1); en el Líbano se detectó un caso y se demostró que era importado y estaba genéticamente vinculado a las cepas de virus de la India.
En 2003, con apoyo técnico de la OMS, prosiguen los días nacionales de inmunización intensiva tanto en los países con endemicidad (Afganistán, Egipto, Pakistán y Somalia) como en el Sudán, recientemente declarado exento de poliomielitis. Todos estos países celebran cada año más de dos días nacionales de inmunización y una o más rondas de días subnacionales de inmunización en los distritos de alto riesgo y llegan a todos los niños mediante la inmunización de casa en casa. La vigilancia de la parálisis fláccida aguda (PFA) siguió mejorando en toda la Región. La tasa de PFA no poliomielítica ha aumentado aún más en 2003, hasta alcanzar 2,39 por cada 100 000 menores de 15 años de edad, mientras que la recogida de muestras de heces ha alcanzado un 90%.
A medida que la iniciativa de erradicación de la poliomielitis se aproxima a su culminación, los grupos consultivos técnicos para los países prioritarios examinan regularmente la situación epidemiológica y los planes nacionales y prestan asesoramiento técnico. Además, se estableció un grupo consultivo técnico regional encargado de liderar actividades de erradicación en los demás países donde la poliomielitis es endémica y de informar a los Estados Miembros sobre otras cuestiones técnicas. Se está prestando una atención cada vez mayor al confinamiento de poliovirus salvajes en laboratorios, a la certificación de la erradicación de la poliomielitis y al desarrollo de una política de inmunización poscertificación.
Se han designado coordinadores nacionales responsables del confinamiento en 19 de los 23 países de la Región, 16 de los cuales también han establecido comités nacionales responsables del confinamiento. Para fines de 2002, 18 países habían preparado un plan nacional de confinamiento; en tres de los cinco países restantes sigue habiendo transmisión de poliovirus. La primera fase del confinamiento ha terminado con buenos resultados en siete países y se halla en curso en otros 11 países.
Todos los países de la Región, salvo Somalia, han establecido comités nacionales de certificación con una composición apropiada. Dieciocho países donde no hay circulación viral han presentado sus informes y documentación nacional al Comité Regional de Certificación (CRC), que examinó ya 15 de estos informes y respondió de forma apropiada. El CRC también está examinando las actualizaciones anuales comunicadas por los países cuyos informes iniciales resultaron satisfactorios. Estas actualizaciones anuales se presentarán anualmente hasta que se logre la certificación regional.
A pesar de los logros significativos alcanzados en las zonas endémicas restantes, el programa de erradicación tiene todavía ante sí varios retos y limitaciones que se deben superar para llegar a la meta final. Ahora interesa principalmente el Pakistán, donde se registraron varios brotes en 2002--2003. Al parecer, probablemente no se llegue a los niños más pequeños de las poblaciones tribales y conservadoras a menos que en el equipo de vacunación haya una mujer. Para superar estas dificultades, es preciso conseguir el apoyo de los líderes políticos federales, provinciales y locales y hacer extensivos los días subnacionales de inmunización a todas las zonas donde hay transmisión. Para ayudar a que se preste el apoyo técnico necesario a fin de garantizar una vigilancia de alta calidad en todas las áreas, se está movilizando a personal internacional nuevo en los distritos donde no había consultores designados.
Recuadro 4.2 Respuestas al reto de la erradicación de la poliomielitis en Asia Sudoriental
En 2002, la meta mundial de erradicación de la poliomielitis se vio amenazada cuando la India padeció el brote más grande de la historia reciente; ese año se notificaron 1600 casos, cinco veces más que en 2001. La epidemia se propagó a estados indios que habían quedado finalmente exentos de poliomielitis en los últimos años, con lo cual el número de distritos infectados se duplicó con creces y pasó de 63 en 2001 a 159. Como la India comparte fronteras largas con Bangladesh y Nepal, la epidemia también amenazó a estos países libres de poliomielitis. Para fines de 2002, la Región de Asia Sudoriental sobrellevaba un 84% de la carga mundial de poliomielitis. Sin embargo, desde entonces, gracias a una respuesta nacional e internacional masiva se ha conseguido que la poliomielitis vuelva a estar a punto de ser eliminada de la Región más populosa de la OMS.
Para fines de 2000, nueve de los 10 Estados Miembros de la Región de Asia Sudoriental de la OMS y 35 de 37 estados de la India habían interrumpido la transmisión de poliovirus salvaje merced a la iniciativa mundial de erradicación. Además de Bangladesh y Nepal, Myanmar está libre de poliomielitis desde 2000; Bhután, Indonesia, Maldivas, la República Popular Democrática de Corea, Sri Lanka y Tailandia detuvieron la transmisión autóctona antes de 1999. Estos progresos son resultado de un programa regionalmente coordinado, que se apoya en datos, emprendido a comienzos de los años noventa y en cuyo marco, mediante días nacionales de inmunización, se ha llegado a más de 200 millones de niños, a menudo de manera sincronizada entre Estados Miembros con apoyo de órganos regionales como la Asociación de Asia Meridional para la Cooperación Regional. Una firme vigilancia de la poliomielitis y una red regional de 17 laboratorios de alta calidad han orientado los esfuerzos y confirmado esos logros.
Las investigaciones sobre la epidemia de 2002 demostraron que una combinación de cobertura baja de vacunación sistemática y campañas antipoliomielíticas de escala, número y calidad insuficientes habían posibilitado una acumulación rápida de niños susceptibles, especialmente en el estado de Uttar Pradesh. En respuesta, se intensificó notablemente la vigilancia política del programa, el número de campañas antipoliomielíticas aumentó a seis por año y se desplegaron esfuerzos adicionales para llegar a los niños de las poblaciones minoritarias. En consecuencia, a fines de septiembre de 2003 la poliomielitis alcanzó su nivel más bajo de la historia (132 casos) y había nuevamente posibilidades reales de eliminar para 2005 y definitivamente de Asia Sudoriental esta enfermedad devastadora.