Informe sobre la salud en el mundo

Capítulo 4


Vigilancia de la iniciativa «3 por 5»

Toda estrategia racional que se adopte en relación con la iniciativa «3 por 5» deberá incluir la vigilancia de una serie de indicadores, como el número de pacientes atendidos en los distintos servicios, el nivel de cumplimiento terapéutico, la calidad de la atención o la disponibilidad de fármacos. Asimismo, requerirá la vigilancia de indicadores que permitan establecer si se está avanzando hacia la meta de fortalecer el conjunto del sistema de salud; estos indicadores incluyen tendencias generales relacionadas con los recursos aportados, los procesos, los niveles de rendimiento y los resultados.

Aunque ya se está produciendo una cantidad considerable de información, subsisten todavía importantes lagunas: se carece, entre otras cosas, de datos detallados sobre las actividades del sector privado y de estimaciones que comparen la demanda de servicios con los servicios efectivamente prestados. Para que esa vigilancia sea viable, habrá que proceder de manera selectiva y creativa en la fase de recopilación de datos, en la gestión de los flujos de información y a la hora de sintetizar y presentar la información.

Documentos conexos

La capacidad de vigilar las corrientes de recursos constituye un componente fundamental de la supervisión, la evaluación y la formulación de políticas. Es importante saber cuánto dinero se invierte en salud, cuáles son las fuentes de financiación, a través de quién se canalizan los fondos, qué bienes y servicios se contratan y quiénes son los beneficiarios finales. Asegurar un seguimiento de los gastos sanitarios a través de las cuentas nacionales de salud es el punto de partida para una evaluación del nivel de compromiso nacional e internacional que redunde en beneficio de la salud; con las adaptaciones pertinentes, se puede determinar asimismo el nivel de compromiso para con determinadas actividades, como la prevención y atención relacionadas con el VIH/SIDA. También es muy importante que se definan métodos que permitan llevar un control de los recursos externos adicionales, para cerciorarse de que éstos no vengan a reemplazar a los gastos normales destinados a la salud o el VIH/SIDA, y de que sean utilizados eficaz y equitativamente. Se precisarán procesos innovadores para el acopio y análisis de nuevos conocimientos y la difusión de las conclusiones a nivel nacional e internacional.

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