Informe sobre la salud en el mundo

Chapter 5


Colaboración internacional

Los avances en materia de colaboración y coordinación internacional de las investigaciones sobre el VIH han ido acelerándose, lo cual es determinante para lograr el Objetivo de Desarrollo del Milenio de detener e invertir la pandemia para 2015.

Las acciones conjuntas de carácter innovador, vehiculadas por redes mundiales de investigación y alianzas entre el sector público, instituciones académicas, comunidades, el sector privado comercial y organizaciones de la sociedad civil, reportan más bene. cios que la suma de los actuales proyectos de investigación, de gran calidad, pero que operan por separado. Dichos bene. cios consisten, entre otras cosas, en la mayor rapidez con que se consiguen resultados, el logro de un consenso en torno a normas internacionales para la realización de estudios, y el fortalecimiento de la capacidad investigadora.

La colaboración permite llevar adelante labores paralelas y concurrentes para obtener respuestas más oportunas a cuestiones fundamentales. Las fórmulas intersectoriales basadas en alianzas publicoprivadas creativas pueden contribuir a acelerar los avances cientí. cos mediante la combinación de enfoques diversos y distintas etapas del proceso investigador (véase el recuadro 5.2).

La colaboración internacional puede llevar a consensuar normas para la realización de estudios que respeten los derechos humanos de las personas que participen en ellos, apoyen las prioridades de los países an. triones en materia de investigación y promuevan la participación de la comunidad en la concepción y puesta en práctica de las investigaciones. La colaboración puede también garantizar que las intervenciones preventivas y asistenciales que demuestren ser seguras y e. caces se pongan rápidamente a disposición de todos los participantes en los estudios y de los demás miembros de las poblaciones de alto riesgo de que provengan.

La colaboración internacional encaminada a fortalecer la capacidad investigadora posibilita la creación de una masa crítica de investigadores que puedan centrarse en las prioridades nacionales, participar en los organismos responsables de la elaboración de políticas y contribuir a la labor cientí. ca internacional. Las alianzas internacionales y regionales para la formación deben complementarse con intervenciones enérgicas para atajar la «fuga de cerebros» de los países en desarrollo al mundo desarrollado, como están haciendo el Brasil, China y la India. Esto se logra invirtiendo en investigación y desarrollo para construir industrias estratégicas basadas en el conocimiento que puedan emplear a nacionales formados en el país y en el extranjero y animar a los expatriados a regresar.

Para acelerar la producción de conocimientos es esencial establecer infraestructuras nacionales e internacionales de investigación científi ca, laboratorios dotados y mejores sistemas de vigilancia; recopilar, procesar y difundir los datos, y formar a profesionales de la investigación básica y clínica, sociólogos, proveedores de atención sanitaria y técnicos. Esta aceleración es esencial para responder a la escala de la pandemia de VIH/SIDA. Queda pendiente un reto de gran magnitud al que va dirigida la iniciativa «3 por 5», a saber, garantizar que esos conocimientos mejoren de inmediato la vida de las personas más necesitadas (34).

Compartir los conocimientos

Para extender el acceso al tratamiento es necesario que el proceso investigador sea más rápido de lo que permiten los cauces tradicionales de la investigación científi ca. En muchos países, la naturaleza de la epidemia de VIH/SIDA está cambiando con tal celeridad que no es posible contrarrestarla efi cazmente mediante los procedimientos convencionales de investigación, cuyos plazos se miden tradicionalmenteen años. Además, muchas de las decisiones de las que dependen la . nanciación y la continuidad de los proyectos de investigación las adoptan responsables de políticas algo alejados del problema. La consecuencia de ello es que se invierten recursos y esfuerzos en trabajos que pueden ser de escaso o nulo interés para la aplicación real sobre el terreno.

La comunidad de salud pública debe replantearse su de. nición del conocimiento y la estructura mediante la cual lo genera, difunde y aplica. La gestión del conocimiento persigue reunir toda la información pertinente y el capital intelectual en un sistema común, y ofrecer un acceso equitativo a dicha información, garantizando que pueda fundirse con las necesidades locales. Un sistema de este tipo permite a los miembros de la comunidad de salud pública comunicarse directamente con sus colegas para tratar cuestiones de interés mutuo, como el ejercicio profesional e. caz en sus respectivas localidades.

Documentos conexos

El objetivo de la iniciativa «3 por 5» anima a los profesionales de la salud pública a compartir y explotar los conocimientos derivados de la experiencia de una forma mucho más directa, por ejemplo mediante «comunidades de ejercicio profesional», es decir, redes informales que reúnen a individuos y grupos con intereses profesionales comunes y que se bene. cian del intercambio asiduo de conocimientos a través de Internet u otros medios de telecomunicación. Los avances en las tecnologías de la información y las comunicaciones y otros sistemas de aprendizaje, como las comunidades de ejercicio profesional, dan pie al optimismo. Una mejor comunicación, basada en un mayor uso de Internet, el correo electrónico y el teléfono, así como en el perfeccionamiento de las tecnologías inalámbricas y vía satélite, puede impulsar una revolución del conocimiento que bene. cie especialmente a los países y las comunidades pobres. Cualesquiera que sean los medios empleados, la promoción y mejora de los sistemas de aprendizaje a todos los niveles será de gran ayuda para lograr los objetivos de salud pública y contribuir al fortalecimiento de los sistemas sanitarios en general.

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