Informe sobre la salud en el mundo

Panorama general


Extender el acceso al tratamiento

El informe explica que la iniciativa de tratamiento se basa en los puntos fuertes de los respectivos participantes multilaterales, nacionales y locales, explotando el efecto motivador de una meta sujeta a un calendario.

Entre la declaración de emergencia mundial realizada en septiembre de 2003 y el final de febrero de 2004, más de 40 países de entre los más castigados por el VIH/SIDA se comprometieron a extender rápidamente el acceso al tratamiento y solicitaron cooperación técnica para elaborar y aplicar programas ampliados. La OMS y sus asociados han trabajado estrechamente con funcionarios de salud, dispensadores de tratamiento, organizaciones comunitarias y otros interesados directos de los países para revisar las metas terapéuticas, trazar planes nacionales de extensión del tratamiento y ponerlos en práctica. En países como Kenya, la República Unida de Tanzanía y Zambia, la OMS está creando lazos con socios bilaterales clave para desarrollar un enfoque racionalizado y orientado a metas que maximizará la eficiencia bajo un liderazgo nacional bien definido. El compromiso político y la propiedad nacional de los programas son fundamentales. Los mecanismos racionalizados de financiación que ha elaborado el Fondo Mundial están permitiendo a muchos países acceder a fondos y extender los programas con más rapidez.

Cuando lleguen los nuevos fondos, los recursos técnicos y humanos deberán estar preparados para garantizar que se usen eficazmente. Los países necesitan asistencia técnica para apoyar la aplicación sobre el terreno y han solicitado unas recomendaciones bien definidas sobre la dispensación de tratamiento y la gestión de programas. Proporcionando esas recomendaciones, la OMS hace una aportación fundamental.

Una tarea importante consiste en pasar lo más rápidamente posible de pequeños proyectos piloto a programas de tratamiento de cobertura nacional, manteniendo la calidad asistencial pese a la grave falta de medios. Para lograr esta rápida expansión hay que detectar las deficiencias en materia de recursos, como punto de partida de un plan que rediseñe la atención de forma que ésta sea «escalable» desde el primer momento. La iniciativa adopta un enfoque práctico de «ingeniería» o «diseño de sistemas». La clave no está en exigir que los países se limiten a acumular los recursos habituales (suficientes médicos, enfermeras, centros sanitarios, etc.) para atender a toda la población; en muchos países pobres, hoy día esto no resultaría eficaz. La estrategia de la OMS empieza por fijar objetivos claramente definidos y trabaja luego en el desarrollo de diseños de sistemas innovadores que puedan ampliarse sensiblemente incluso cuando los recursos médicos habituales sean muy escasos. Estas soluciones diferirán de unos países a otros, pero muchos factores son relativamente constantes, y se pueden compartir muchas enseñanzas. La estrategia se basa en sólidas pruebas de la eficacia de proyectos pioneros y de algunos programas nacionales en funcionamiento. Una vez evaluados y analizados de forma sistemática, los conocimientos obtenidos pueden aplicarse con rapidez y difundirse ampliamente.

Para ayudar a acelerar la iniciativa, la OMS ha elaborado un conjunto simplificado de pautas de tratamiento antirretroviral, pruebas y directrices terapéuticas conformes a los más rigurosos criterios de calidad asistencial. Ofrece la ventaja adicional de permitir un uso mucho más eficaz del personal de enfermería, los ayudantes clínicos y los agentes de salud comunitarios en apoyo del tratamiento. Mientras los médicos supervisan los equipos clínicos, las tareas cotidianas de atención a los pacientes y apoyo al cumplimiento terapéutico pueden delegarse de forma segura y eficaz en otros profesionales, incluidos agentes de salud comunitarios convenientemente formados. Con ello hay más probabilidades de que se atienda rápidamente a los pacientes aunque escaseen los médicos, los laboratorios y otros servicios. Estas pautas simplificadas son el elemento fundamental para garantizar que, en los países pobres, la extensión del acceso al tratamiento respete la equidad. La OMS ha elaborado también directrices racionalizadas para capacitar a los profesionales sanitarios en una amplia gama de actividades relacionadas con el uso de los antirretrovirales, desde el asesoramiento y las pruebas del VIH y el reclutamiento de pacientes a la dispensación de tratamiento, la atención clínica y el seguimiento de la farmacorresistencia.

La OMS está trabajando sobre el terreno con los funcionarios de salud, los dispensadores de tratamiento y las comunidades para superar las dificultades técnicas; también actúa como centro de coordinación, comunicaciones y distribución de información para reunir, analizar y difundir datos, y transmite dicha información a los programas para que éstos puedan aplicarla rápidamente a la mejora de su funcionamiento. Esta mayor colaboración en la extensión masiva del tratamiento antirretroviral forma parte del compromiso general de la OMS de cooperar estrechamente con los países para que alcancen sus principales objetivos en materia de salud.

La OMS, en asociación con el UNICEF y el Banco Mundial, ha creado el Servicio de Medicamentos y Pruebas Diagnósticas del SIDA como sección operacional encargada de velar por que los países en desarrollo tengan acceso a antirretrovirales y pruebas diagnósticas de calidad a los mejores precios. Su misión es ayudar a los países a comprar, elaborar previsiones y gestionar el suministro y la dispensación de los productos necesarios para el tratamiento y el seguimiento del VIH/SIDA.

Documentos conexos

Mientras se intensifican las actividades de apoyo normativo y técnico a nivel nacional, la OMS, el ONUSIDA y sus asociados proseguirán sus actividades mundiales de sensibilización encaminadas a garantizar un aporte suficiente de recursos en apoyo de los países. Para que la iniciativa tenga éxito será fundamental contar con más medios aportados por el Fondo Mundial y otros asociados. La OMS está prestando ayuda técnica a los países que la piden para preparar las solicitudes al Fondo Mundial y otros posibles financiadores.

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