Informe sobre la salud en el mundo

Panorama general


Resumen del capítulo 5

Por un porvenir más seguro

El capítulo 5 subraya la importancia de fortalecer los sistemas sanitarios como parte del desarrollo de la seguridad sanitaria mundial. En él se sostiene que muchas de las emergencias de salud pública descritas en este informe podrían haberse prevenido o controlado mejor si los países afectados hubiesen dispuesto de unos sistemas de salud más sólidos y mejor preparados. A algunos países les resulta más difícil que a otros hacer frente eficazmente a las amenazas para la seguridad sanitaria porque carecen de los recursos necesarios o porque sus infraestructuras sanitarias se han desmoronado por falta de inversiones y escasez de profesionales sanitarios formados, o han resultado dañadas o destruidas por conflictos armados o por un desastre natural.

Ningún país, por más preparado que esté, o por más rico o tecnológicamente avanzado que sea, puede prevenir, detectar y dar respuesta por sí solo a todas las amenazas para la salud pública. Las amenazas emergentes pueden pasar inadvertidas desde una óptica nacional, requerir un análisis mundial para evaluar adecuadamente el riesgo, o exigir una coordinación eficaz a nivel internacional.

Éste es el fundamento del RSI (2005), pero, dado que no todos los países podrán afrontar el reto de inmediato, para mantener sus sistemas de vigilancia y de alerta y respuesta mundiales la OMS tendrá que recurrir a su dilatada experiencia como líder en materia de salud pública mundial, a su capacidad de convocatoria, y a sus alianzas con gobiernos, organismos de las Naciones Unidas, representantes de la sociedad civil y del sector privado, instituciones universitarias y medios de comunicación.

Según se explica en el capítulo 1, las redes de vigilancia de la OMS y la GOARN son alianzas internacionales eficaces que ofrecen tanto un servicio como una malla de seguridad. La GOARN es capaz de desplegar equipos de respuesta en cualquier parte del mundo en 24 horas para prestar apoyo directo a las autoridades nacionales. Las diversas redes de vigilancia y de laboratorios de la OMS pueden recopilar datos sobre el conjunto de los riesgos para la salud pública mundial y ayudar a realizar análisis de casos eficientes.

En conjunto, estos sistemas colman carencias agudas debidas a la falta de capacidad de los países y protegen al mundo ante cualquier intento de demorar la notificación por razones políticas o de otra índole.

Sin embargo, para que sigan funcionando eficazmente es preciso dotarlos de recursos suficientes en cuanto a personal, tecnología y apoyo económico. El fortalecimiento de la capacidad nacional no hará menos necesarias las redes mundiales de la OMS. Al contrario, a medida que se avance hacia la plena aplicación del RSI (2005) crecerán las alianzas, la transferencia de conocimiento, las tecnologías punteras, la gestión de eventos y las comunicaciones estratégicas.

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