Creación de alianzas nacionales en favor de los RHS: prácticas óptimas para la coordinación y facilitación en los países

En la Declaración de Kampala y las Prioridades para la acción internacional, aprobadas en el primer Foro Mundial sobre Recursos Humanos para la Salud, que se celebró en 2008 en Kampala (Uganda), se describen las esferas de acción en las que deberán intervenir todos los asociados a lo largo del próximo decenio en respuesta a la crisis de personal sanitario. Sin embargo, la traducción de las estrategias propuestas en medidas concretas a nivel nacional en muchos casos ha planteado serias dificultades, sobre todo debido a la complejidad y la naturaleza continuamente cambiante de la situación de los recursos humanos para la salud (RHS) y a la heterogeneidad de los interesados directos en esta esfera.

Una cuestión crucial y apremiante para facilitar que las estrategias se plasmen en medidas concretas es la necesidad de asegurar una coordinación eficaz entre todas las partes interesadas. Los mecanismos de coordinación utilizados en algunos países han surtido buenos resultados para la fuerza de trabajo. Con todo, se reconoce generalmente que el contexto dinámico y en continua evolución de los RHS, y el gran número de actores que en él intervienen, convierten la coordinación en una ardua labor.

En respuesta a esta necesidad, la Alianza ha preparado un proyecto de mecanismo para asegurar una mayor colaboración a la hora de abordar la crisis de personal sanitario a nivel de país – incluida la formación de «alianzas nacionales» sobre los RHS – para su consulta. En el documento titulado Human Resources for Health: Good Practices for Country Coordination and Facilitation (CCF) (Recursos humanos para la salud: prácticas óptimas para la coordinación y facilitación en los países), elaborado sobre la base de la Declaración de Kampala y las Prioridades para la acción internacional, se exponen los motivos para la creación de un mecanismo de coordinación y se proponen un conjunto de prácticas óptimas para una coordinación eficaz de los esfuerzos desplegados por las alianzas locales con objeto de mejorar la situación de los RHS.

Los países pueden aplicar las citadas prácticas para fortalecer la coordinación de las alianzas de apoyo a los RHS ya existentes, así como otros sistemas destinados a mejorar la situación de estos recursos, o movilizar el apoyo necesario para establecer mecanismos de coordinación para una nueva alianza en pro de los RHS.

Estas prácticas óptimas, lejos de pretender imponer a ningún sistema la carga adicional de nuevos requisitos o criterios de funcionamiento o financiación, tienen por objeto ayudar a las alianzas locales en pro de los RHS ya existentes a identificar mejor las ventajas comparativas de los distintos actores que intervienen en el contexto local y determinar el modo de aprovechar al máximo sus funciones y responsabilidades a fin de mejorar la situación de los RHS.

La utilización de estas prácticas óptimas para la mejora de la coordinación también debería propiciar un aumento del nivel de compromiso de cada uno de los actores que trabajan dentro de las alianzas locales.

El mecanismo de coordinación se ha presentado en una serie de reuniones para la creación de consenso celebradas en Ghana, Burkina Faso, Viet Nam y El Salvador entre los meses de octubre de 2009 y mayo de 2010. Estas reuniones contaron con la participación – en algunos casos, por primera vez – de muchos de los numerosos interesados directos, sumamente heterogéneos, que se ocupan de las cuestiones de los RHS dentro de los países, que deben ocupar todos ellos un lugar destacado en los procesos de examen, elaboración y aplicación de estrategias y planes nacionales de RHS.

El proyecto de documento revisado también está disponible aquí, en el sito web de la Alianza, para la consulta y formulación de observaciones. Se invita a los miembros y asociados de la Alianza a trasladar a la Secretaría sus comentarios y recomendaciones.

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