Mensajes clave del Día Mundial de la Salud 2008
La salud es una de las esferas más afectadas por el cambio climático. ¡Estos efectos se están detectando ya!
La ciencia lo muestra claramente. La tierra se está calentando, ese calentamiento se está acelerando y de ello es responsable la actividad humana. Si las presentes tendencias al calentamiento prosiguen sin control, la humanidad hará frente a un mayor número de daños, enfermedades y defunciones relacionados con desastres naturales y olas de calor, un aumento de las enfermedades transmitidas por alimentos, por el agua y por vectores y un aumento de las defunciones prematuras y las enfermedades relacionadas con la contaminación del aire. Además, en muchas partes del mundo numerosas poblaciones se verán desplazadas por el aumento del nivel del mar y afectadas por sequías y hambruna. A medida que se funden los glaciares, cambian el ciclo hidrológico y la productividad de las tierra cultivables. Ya estamos comenzando a poder medir algunos de esos efectos en la salud.
Los pobres serán los más afectados por las repercusiones del cambio climático en la salud
Los efectos físicos del cambio climático serán distintos en diversas localidades geográficas. Las repercusiones del cambio climático en la salud humana se verán modificadas por condiciones tales como el nivel de desarrollo, pobreza y educación, la infraestructura de salud pública, las prácticas de aprovechamiento de la tierra y la estructura política. Inicialmente, los países en desarrollo serán los peor afectados. Los países con altos niveles de pobreza y malnutrición, infraestructuras de salud frágiles y/o inestabilidad política estarán en las peores condiciones para hacer frente a ello. Por otra parte, si no abordamos el cambio climático y sus efectos en la salud, corremos el riesgo de poner aún más en peligro nuestra capacidad para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Los instrumentos tradicionales de la salud pública son
Agua limpia y saneamiento, alimentos seguros y suficientes, inmunización, vigilancia de la morbilidad y respuesta a ésta, lucha segura y eficaz contra vectores y preparación frente a desastres son componentes decisivos de las prácticas de salud pública que también constituyen adaptaciones al cambio climático. Es preciso fortalecer estos programas a nivel mundial, concentrando en especial los esfuerzos en las localidades y poblaciones que corren más riesgos, a fin de prevenir daños, enfermedades y defunciones relacionados con el clima.
Se necesitan alianzas multisectoriales interdisciplinarias
El cambio climático tiene amplio alcance, y para una adaptación eficaz al mismo se requerirán alianzas que permitan aprovechar los conocimientos y experiencias de los organismos gubernamentales y organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, la industria, grupos de profesionales y comunidades locales. Las decisiones que afectan a la planificación urbana, el transporte, el abastecimiento de energía, la producción de alimentos, el aprovechamiento de la tierra y los recursos hídricos afectan tanto al clima como a la salud. Se requiere colaboración entre todos estos sectores para encontrar soluciones innovadoras y eficaces que estabilicen el clima y protejan la salud.
La acción debe comenzar ya mismo para proteger la salud
Todavía no hay certidumbre científica acerca de la posibilidad y la cronología de un cambio climático abrupto y catastrófico si las temperaturas siguen aumentando. Por esta razón es urgente comenzar a actuar ya mismo para estabilizar el clima mediante una mitigación fuerte y eficaz simultánea con actividades de adaptación para prevenir aumentos de enfermedades previsiblemente relacionadas con el clima. Es esencial que el sector de la salud participe plenamente en los procesos nacionales e internacionales de mitigación y adaptación al cambio climático.