Día Mundial de la Salud

Ambientes saludables para los niños: OMS - Documento de antecedentes Nº 3

Hay que tomar medidas inmediatas para preservar la salud y la vida de los niños

Más de cinco millones de niños con edades entre 0 y 14 años mueren anualmente de enfermedades y otras afecciones causadas por los ambientes en los que viven, estudian y juegan. Sin embargo no suele entenderse bien la relación entre los ambientes donde viven los niños y las probabilidades de que gocen de buena salud. El Día Mundial de la Salud trata este año de galvanizar la actuación y de concienciar acerca de la relación que existe entre los ambientes donde viven los niños y su salud. Los problemas están claros.

LOS NIÑOS NO SON COMO LOS ADULTOS

Los niños son especialmente vulnerables. En la etapa de crecimiento y desarrollo se presentan «venta-nas de susceptibilidad»: periodos en los que los órganos y sistemas pueden ser particularmente sensi-bles a los efectos de determinados riesgos ambientales.

Los niños son particularmente vulnerables a los peligros ambientales pues están en continuo creci-miento y consumen más alimentos, aire y agua que los que consumen los adultos en proporción a su peso. Sus sistemas inmunitario, reproductor, digestivo y nervioso central aún están en desarrollo. Se encuentran más cerca del suelo, donde se acumulan la mayor parte del polvo y las sustancias químicas.

Los niños pueden también estar expuestos a peligros ambientales antes de nacer, por ejemplo, por la adicción de la madre al tabaco y a otras sustancias. La exposición a riesgos ambientales en etapas tempranas del desarrollo puede provocar daños irreversibles.

¿QUÉ SABEMOS?

Una proporción considerable de toda la carga mundial de morbilidad (quizás hasta un tercio) se debe a factores de riesgo ambientales y el 40% de ella recae en los niños menores de cinco años (que consti-tuyen sólo el 10% de la población mundial). A continuación se enumeran las estadísticas más elocuen-tes:

Seguridad del abastecimiento de agua para la vivienda

  • En 2000 se calculó que 1100 millones de personas carecían de acceso a una fuente de agua mejora-da.
  • La enfermedad más importante relacionada con un acceso inadecuado al agua potable es la diarrea, la segunda causa de muerte infantil en el mundo, tras las infecciones respiratorias agudas. Se cal-cula que la diarrea causa la muerte de 1,3 millones de niños al año, alrededor de un 12% del total de muertes de niños menores de cinco años en los países en desarrollo.
  • Entre otras enfermedades infecciosas con modelos de transmisión similares figuran las hepatitis A y E.
  • La falta de seguridad del abastecimiento de agua para la vivienda también se asocia a infecciones cutáneas y oculares, incluido el tracoma, y a la esquistosomiasis, que puede contraerse recogiendo agua en zonas infestadas.

Higiene y saneamiento

  • En el mundo, 2400 millones de personas, la mayoría de las cuales viven en zonas periurbanas (de transición entre rurales y urbanas) o en zonas rurales de países en desarrollo, carecen de cualquier tipo de acceso a instalaciones de saneamiento mejorado (acceso a instalaciones que puedan reunir condiciones de salubridad).
  • Los niveles más bajos de cobertura se dan en Asia y África, donde un 31% y 48% de la población rural, respectivamente, no dispone de acceso a instalaciones de saneamiento mejorado.
  • Incluso si se dispone de buenas instalaciones de saneamiento, no siempre son suficientes para mejorar la salud de las personas: se debe fomentar entre los niños y los adultos el hábito de lavarse las manos con jabón o ceniza antes de las comidas y después de defecar.
  • La mala higiene favorece las enfermedades diarreicas que pueden deberse a la contaminación del agua y los alimentos. Los alimentos contaminados, en particular los complementarios (alimentos administrados a los lactantes como complemento de la leche materna) son una de las principales causas de la diarrea del lactante que acarrea la enfermedad y la muerte, en particular en los países en desarrollo.

Contaminación del aire

  • La contaminación del aire es un factor de riesgo tanto de enfermedades respiratorias agudas como de enfermedades respiratorias crónicas, además de otras enfermedades: alrededor de dos millones de niños menores de cinco años mueren cada año a causa de infecciones respiratorias agudas. Mu-chas se ven agravadas por los peligros ambientales.
  • Son muy problemáticas tanto la contaminación del aire en locales cerrados (por ejemplo, por la combustión de biomasa y de carbón y el humo ambiental de tabaco) como la contaminación del aire exterior, principalmente por el tránsito y los procesos industriales. Se calcula que una cuarta parte de la población mundial está expuesta a agentes contaminantes del aire, como partículas, di-óxido de azufre y otras sustancias químicas.

Vectores de enfermedades

  • En principio, todas las enfermedades transmitidas por vectores constituyen una grave amenaza para la salud infantil. La presencia de vectores (como los mosquitos y los gusanos) suele deberse al descuido de los recursos hídricos (por ejemplo, al agua estancada). Algunas enfermedades trans-mitidas por vectores suponen una amenaza específica para los niños, porque el sistema inmunoló-gico de éstos no puede combatir el ataque del agente infeccioso, o porque el comportamiento del niño puede aumentar su vulnerabilidad a la enfermedad.
  • Sólo el paludismo provoca la muerte de alrededor de un millón de niños al año, muchos de ellos menores de cinco años y en su mayoría de África.
  • La esquistosomiasis, la encefalitis japonesa, la leishmaniasis y la fiebre del dengue amenazan también particularmente a los niños y causan una gran carga de mortalidad y morbilidad entre ellos.

Peligros de origen químico

  • Unos 50 000 niños de edades comprendidas entre los 0 y los 14 años mueren cada año como consecuencia de intoxicaciones no intencionadas.
  • Los contaminantes químicos liberados en el medio ambiente proceden de emisiones industriales al margen de la reglamentación o del tráfico vehicular denso y de vertederos de desechos tóxicos.
  • Los plaguicidas que se utilizan, se guardan y se desechan en condiciones poco seguras pueden ser perjudiciales para los niños y para su entorno. Los productos de limpieza domésticos, el querose-no, los disolventes, los productos farmacéuticos y otros productos químicos pueden resultar peli-grosos si se guardan en recipientes inadecuados y en lugares de fácil acceso para los niños.

Traumatismos no intencionados

  • Se calcula que, en 2001, 685 000 niños menores de 15 años perdieron la vida a causa de traumatis-mos no intencionados.
  • Entre los traumatismos no intencionados se cuentan los provocados por los accidentes de tráfico, las intoxicaciones, las caídas, las quemaduras y los ahogamientos.
  • La inmensa mayoría de estos traumatismos ocurren entre los niños de los países de bajos y media-nos ingresos: en las regiones de África, Asia sudoriental y el Pacífico occidental se registra el 80% de todas las muertes infantiles por traumatismos no intencionados.
  • Alrededor de un 20% de todas las muertes por traumatismos no intencionados en todo el mundo ocurren en niños menores de 15 años y este tipo de traumatismos se encuentra entre las 10 princi-pales causas de muerte para este grupo de edad.
  • En todo el mundo, las principales causas de muerte por traumatismos no intencionados son los provocados por accidentes de tráfico (el 21% para este grupo de edad) y los ahogamientos (19%).

¿QUÉ PODEMOS HACER CONTRA LOS RIESGOS AMBIENTALES QUE AMENAZAN LA SALUD DE NUESTROS NIÑOS?

Existen varias medidas sencillas, baratas, eficaces y sostenibles para combatir los riesgos ambientales que amenazan a nuestros niños. Pueden tomarse en el hogar o en las escuelas.

Seguridad del abastecimiento de agua para la vivienda

  • Almacenar agua salubre en el hogar (y tratarla en el hogar cuando su calidad es dudosa) reduce el riesgo de contaminación del agua y beneficia a la salud, como se ha demostrado.

Higiene y saneamiento

  • Lavarse las manos con jabón antes de preparar la comida, antes de comer y después de defecar reduce considerablemente el riesgo de enfermedades diarreicas.
  • Aplicar las cinco reglas de la OMS para unos alimentos más seguros a fin de reducir el riesgo de las enfermedades de transmisión alimentaria: la limpieza; separar los alimentos crudos de los coci-dos; cocerlos bien; mantener los alimentos a la temperatura correcta; y utilizar agua y materias primas aptas para el consumo.

Contaminación del aire

  • Una buena ventilación de la vivienda, la utilización de combustibles limpios y cocinas en buen estado reducen la contaminación en los locales cerrados y limitan el recrudecimiento y el desarrollo de infecciones respiratorias agudas.

Vectores de enfermedades

  • Dado que los niños suelen irse a dormir más temprano que los adultos, precisamente cuando los mosquitos entran en actividad, utilizar mosquiteros impregnados con insecticida y poner mallas metálicas en las ventanas, las puertas y los aleros es un método muy eficaz de protegerlos contra el paludismo.

Peligros de origen químico

  • Garantizar un almacenamiento y envasado seguros y un etiquetado claro de los productos de limpieza, combustibles, solventes, plaguicidas y demás sustancias químicas que se utilizan en el hogar y la escuela.

Traumatismos no intencionados

  • Propugnar la seguridad vial y la organización del tráfico.

NOVEDADES

En 2002, en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, la OMS y sus asociados lanzaron una nueva iniciativa, la Alianza en pro de los Ambientes Saludables para los Niños. La Alianza adoptó un nuevo marco tanto para destacar los riesgos ambientales, agrupándolos en seis áreas prioritarias, como para orientar la prevención y la intervención hacia los lugares donde pasan tiempo los niños, el hogar, la escuela y su comunidad.

Desde el establecimiento de la Alianza, sus actividades se han centrado en la formación de un amplio movimiento que abarca tanto organizaciones mundiales como locales e incluye a gobiernos, organiza-ciones intergubernamentales, organizaciones no gubernamentales, instituciones docentes y agrupacio-nes del sector privado.

LA ALIANZA EN EL DIA MUNDIAL DE LA SALUD Y EN LO SUCESIVO

El 7 de abril de 2003 será un trampolín que impulsará a la Alianza y a las demás partes interesadas en la mejora de la salud infantil a llevar a la práctica las medidas expuestas y otras más en sus países y comunidades. Los participantes en la Alianza trabajarán juntos en la preparación del futuro: para asegurarse de que nuestros niños crezcan seguros, sanos y felices. Así podrán convertirse en los futuros guardianes de nuestro planeta.

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