Día Mundial de la Salud

Mensajes para el Día Mundial de la Salud 2005


Mensaje 3

Podrían salvarse millones de vidas aplicando los conocimientos que tenemos. De lo que se trata es de pasar de la teoría a la práctica.

En la actualidad se dispone de conocimientos y medios eficaces para reducir el sufrimiento y la muerte. Sin embargo, para hacer que la situación mejore de verdad éstos han de llegar a todas las madres y los niños que los necesitan. La experiencia ha demostrado que hay intervenciones comunes que son asequibles y pueden aplicarse incluso en los países más pobres. Al mismo tiempo, acuerdos internacionales como la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas y la Convención sobre los Derechos del Niño han allanado el camino para eliminar obstáculos importantes a la aplicación generalizada de conocimientos y estrategias que permiten salvar vidas.

  • Podría salvarse la vida de más de seis millones de niños al año, si éstos pudieran beneficiarse de un reducido conjunto de intervenciones preventivas y curativas (por ejemplo, vacunas y tratamientos sencillos para enfermedades comunes graves) y de una atención domiciliaria apropiada (Gareth et al., 2003). Entre los cuidados domiciliarios adecuados figuran la aplicación de prácticas óptimas de alimentación, como la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida del bebé, la introducción de alimentos complementarios adecuados a partir de los seis meses y la continuación de la lactancia materna hasta al menos los dos años. Otros cuidados domiciliarios incluyen prácticas sanitarias esenciales como el empleo de materiales tratados con insecticidas para prevenir la transmisión del paludismo y la administración de tratamientos domiciliarios adecuados contra las infecciones (OMS, 2004d).
  • Es necesario hacer un esfuerzo especial e intensificar, en particular, la coordinación entre las iniciativas en favor de una maternidad sin riesgo y los programas de supervivencia infantil, con objeto de aumentar el número de recién nacidos (de 0 a 28 días) que reciben cuidados intensivos para salvarles la vida.
  • El número de madres y de niños que se beneficia de intervenciones existentes y asequibles que permiten salvar vidas no es suficiente. Por ejemplo, tan sólo el 61% de los nacimientos que se producen en todo el mundo están asistidos por una partera competente, si bien en algunos países con ingresos bajos la media sólo alcanza el 34% (OMS, 2004c). Es más, sólo cuatro de cada diez niños que sufren neumonía en el mundo reciben tratamiento con antibióticos (Gareth et al., 2003).
  • La escolarización de las niñas tiene por efecto una población infantil más sana y mejor educada, una reducción de la muerte maternoinfantil, mayores oportunidades económicas y una mejora del bienestar de las familias. Sin embargo, dos de cada tres niños que no están escolarizados son niñas, y dos de cada tres adultos analfabetos son mujeres (UNESCO, 2003).
  • A fin de reducir drásticamente el número de defunciones maternas, hay que proporcionar acceso a todas las mujeres a servicios de atención de salud de buena calidad que cuenten, al menos, con tres elementos clave: asistencia en el parto por personal competente, servicios obstétricos de urgencias en caso de complicaciones, y una red de consultorios operativa que garantice el acceso a los servicios de urgencia cuando sea necesario. Otro factor esencial es ayudar a las mujeres a que eviten embarazos y nacimientos no deseados.
  • Más de 189 países se han comprometido con la Declaración del Milenio y con las metas subsiguientes de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio reconocen la importancia de que las madres y los niños gocen de buena salud para que haya desarrollo social y económico. Además, ponen de manifiesto que es preciso actuar simultáneamente en numerosos planos diferentes para obtener resultados.
  • La Convención sobre los Derechos del Niño, que goza prácticamente de ratificación universal, promueve estrategias integrales en favor de la salud infantil a través de sus principios básicos de no discriminación, participación, el interés superior del niño, y la supervivencia, la protección y el desarrollo del niño.

Intervenciones probadas y eficaces para reducir la discapacidad y la muerte materna y del recién nacido

  • Las mujeres deberían recibir apoyo social durante el parto.
  • La lactancia materna debe iniciarse antes de una hora a partir del nacimiento.
  • Todo recién nacido debería tener un nacimiento sin riesgo e higiénico; hay que limpiarlo inmediatamente y hay que taparlo para evitar que tenga una hipotermia; el cordón umbilical debe cortarse empleando una técnica segura y ha de mantenerse limpio y seco.
  • Debería administrarse a todas las mujeres embarazadas el modulo de atención prenatal de la OMS.
  • Hay que utilizar sulfato magnésico para tratar la preeclasmpsia y la eclampsia graves.
  • Hay que hacer uso de un partograma para detectar el parto obstruido.
  • Debería administrarse oxitocina a todas las mujeres como parte del manejo activo de la tercera fase del parto.
  • Debería aplicarse profilaxis antibiótica a las mujeres en que el expulsivo se hace por cesárea.
  • Hay que utilizar la aspiración por vacío manual en los casos de aborto incompleto y de aborto provocado.
  • Debería emplearse la técnica de la madre canguro en todos los casos de bebés con bajo peso al nacer.
  • Los casos de parto obstruido (incluida la cesárea) deberían recibir asistencia.
  • Deberían administrarse sistemáticamente suplementos de hierro y folato durante el embarazo para prevenir la anemia materna.

Intervenciones cruciales para aumentar la supervivencia infantil

  • Atención especializada durante el embarazo y el parto
    • Parto sin riesgos e higiénico.
    • Atención al bebé durante el parto.
  • Alimentación adecuada durante la enfermedad y la salud
    • Lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida.
    • A partir de los seis meses de edad, alimentación complementaria adecuada y continuación de la lactancia materna hasta al menos los dos años de edad.
    • Suplementos de micronutrientes (al menos de vitamina A).
  • Prevención de enfermedades
    • Vacunación.
    • Materiales tratados con insecticidas.
    • Agua, saneamiento e higiene.
  • Prevención de la transmisión del VIH de la madre al niño
    • Antiretrovirales.
    • Prácticas de alimentación infantil más seguras.
  • Tratamiento de enfermedades
    • Terapia de rehidratación oral para prevenir la deshidratación producida por diarrea.
    • Zinc para reducir la duración y gravedad de la diarrea.
    • Antibióticos para combatir la septicemia, la neumonía y la disentería.
    • Antipalúdicos.

Los Objetivos de Desarrollo del milenio

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio definen las medidas que es preciso emprender en muchos ámbitos diferentes (por ejemplo, la enseñanza, la salud, el transporte, la agricultura, la vivienda, la energía, el agua, el saneamiento, la legislación y los servicios sociales) para que haya desarrollo social y económico.

  • Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
  • Lograr la enseñanza primaria universal.
  • Promover la igualdad entre los sexos y la autonomía de la mujer.
  • Reducir la mortalidad infantil.
    • Meta: Reducir en dos terceras partes la mortalidad de los niños menores de 5 años entre 1990 y 2015.
  • Mejorar la salud materna.
    • Meta: Reducir la mortalidad materna en tres cuartas partes entre 1990 y 2015.
  • Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades.
  • Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.
  • Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.
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