Profesor Nestor Mamadou Nali: "La medicina es una religión vitalicia; una vocación."
El profesor Nali, miembro del colegio de médicos del Canadá, ex decano de la Escuela de Medicina, ex rector de la Universidad y Ministro de Salud entre marzo de 2003 y junio de 2005, dirige ahora los servicios médicos del Hôpital de l'Amitié de Bangui.
El profesor Nali tenía ante sí la ímproba tarea de reconstruir el devastado sistema sanitario del país, lo que entre otras cosas significaba crear depósitos farmacéuticos regionales, equipar los centros de salud comunitarios y poner en marcha el nuevo Programa Sanitario Nacional para establecer nuevas normas y criterios de prácticas idóneas.
"Eficacia, responsabilidad y transparencia en la gestión son elementos fundamentales para avanzar. Pero ante todo, para reconstruir el sistema de salud hay que empezar por preocuparse y cuidar del personal sanitario," declara el profesor.
"Muchos han muerto, se han jubilado o han dejado el trabajo, pero no han sido sustituidos. Sufrimos una atroz falta de medios humanos: hay personal cualificado, lo que pasa es que la mayoría del personal paramédico, al no encontrar empleo, acaba trabajando en otra cosa que casi nunca tiene nada que ver con la sanidad, y en cuestión de meses ya ha olvidado su formación."
Cuando era ministro, el profesor Nali logró la incorporación de 15 médicos al sistema de salud del Estado. Dice que ahora hay alrededor de 700 profesionales paramédicos y unos 25 médicos perfectamente formados que no han podido incorporarse al sistema porque la situación financiera del Estado no lo permite.
Este desperdicio de profesionales de salud cualificados (un recurso escaso en el país) es uno de los grandes problemas que tiene hoy por hoy la República Centroafricana, dice el profesor Nali, que sueña con un sistema de asistencia sanitaria universal para su país.
Su presencia en primera línea durante las masacres de Bangui de 2002 ha dejado su impronta en el trabajo político del profesor: en el gobierno, él y Mme. Doumta hablan con una sola voz a la hora de apoyar a las víctimas de la violencia, sobre todo defendiendo a la OCODEFAD de Bernadette Sayo.
Aguas mortales en Boeing
La furia de los elementos suele agravar el caos provocado por el hombre en la República Centroafricana, escenario de frecuentes inundaciones. Eso fue lo que ocurrió en agosto de 2005. El ejército tardó seis semanas en iniciar las operaciones de socorro en Boeing, suburbio de Bangui cercano al aeropuerto. Miles de personas hicieron cola durante dos días ante una única tienda de campaña donde se prestaba atención médica y se distribuía tratamiento antipalúdico. También hubo casos de hepatitis, fiebre tifoidea y fiebre amarilla.
Un voluntario local de la Cruz Roja denuncia: "La gente sufre, en especial los menores de 5 años y las embarazadas, y la situación empeora porque las aguas, al inundar las letrinas y destapar tumbas poco profundas, se han contaminado." Durante semanas, todas las operaciones de asistencia urgente corrieron a cargo de agentes de salud voluntarios que trabajaron sin ninguna ayuda.