Excelentísimo Sr. Ministro Budi Sadikin, me hubiera gustado verle hoy entre nosotros, pero le comprendo plenamente,
Sra. Secretaria General Patricia Scotland,
Sra. Angela Eagle,
Profesor Thabrany,
Sr. Philippe Denton,
Sr. Tharman Shanmugaratnam, Ministro Principal de Tailandia y amigo mío, que está asistiendo a la cumbre por videoconferencia; gracias, Tharman, por acompañarnos hoy,
Excelentísimos Ministros, Excelentísimos Señores, estimados colegas y amigos:
Es para mí un honor y un privilegio darles la bienvenida a todos, en persona y virtualmente, a la sede de la OMS con motivo de la Cumbre Mundial del G20 sobre Salud.
Me gustaría agradecer a mi querido amigo Alan el liderazgo continuado que ha ejercido en esta cumbre y su incansable defensa de la salud en las actividades del G20.
Apreciamos enormemente su trabajo y le reiteramos todo nuestro apoyo.
También quiero reconocer el eficaz papel de coordinación que ha realizado Indonesia y que ha rendido frutos concretos, como la creación del Fondo de Intermediación Financiera. Por tanto, doy las gracias a su Presidente Joko Widodo, a Budi Sadikin, al Ministro de Salud y a los ministros de Salud y de Asuntos Exteriores, entre otros.
En los últimos cinco años, la Cumbre Mundial del G20 sobre Salud de la Alianza del G20 para la Salud y el Desarrollo ha reunido a líderes de opinión y partes interesadas de diversos sectores en todo el mundo, como el de la salud y el de la financiación.
El apoyo y la difusión que estas cumbres están proporcionando para mostrar los vínculos entre la economía y la salud de la población está ayudando a modelar el contenido de los debates del G20 y el G7.
La salud ya no se ve solo como un costo, sino también como una inversión.
Por consiguiente, hay que agradecer a las Cumbres Mundiales del G20 sobre Salud la importante función que han desempeñado para concienciar, sobre todo a los ministerios de finanzas, de la notable rentabilidad que tienen las inversiones estratégicas en salud, investigación y mejora del acceso.
Como todos sabemos por experiencia propia, la pandemia de COVID-19 ha sido mucho más que una crisis sanitaria, puesto que ha agravado las desigualdades económicas, sociales y de salud en todos los países. Los grupos que más han sufrido estas repercusiones son los que ya estaban en situación de vulnerabilidad.
En estos momentos nos enfrentamos a diversos retos simultáneamente. Alan los ha enumerado antes: conflictos y crisis humanitarias, agudización de la pobreza, aumento de los precios de los alimentos y la energía, sequías, hambrunas, cambio climático y divisiones políticas.
La pandemia ha puesto de manifiesto que la salud es un elemento central del desarrollo.
Ante estos numerosos retos, debemos ayudar a los países a avanzar hacia la cobertura sanitaria universal y hacia otras metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionadas con la salud.
Los avances logrados hasta ahora son solo una cuarta parte de los necesarios para alcanzar los ODS en 2030.
Es necesario actuar urgentemente para ayudar a los países a superar estos importantes retos en el ámbito de la salud y para reforzar la seguridad sanitaria mundial.
Para hacer frente a estos retos, la OMS está poniendo en práctica cinco cambios estratégicos en su labor de apoyo a los países:
En primer lugar, promover la salud abordando las causas profundas de las enfermedades y estableciendo condiciones que permitan mejorar la salud y el bienestar, mediante la colaboración intersectorial, por ejemplo, aumentando la igualdad de género y combatiendo la contaminación atmosférica y el cambio climático.
En segundo lugar, ofrecer servicios de salud reorientando los sistemas hacia la atención primaria como fundamento de la cobertura sanitaria universal.
En tercer lugar, salvaguardar la salud a través del fortalecimiento urgente de la arquitectura mundial para la preparación y la respuesta frente a las emergencias sanitarias, lo cual incluye un nuevo acuerdo internacional jurídicamente vinculante y un nuevo Fondo de Intermediación Financiera. Como he dicho anteriormente, agradezco a Indonesia que haya asumido el liderazgo en este Fondo bajo la Presidencia del G20.
En cuarto lugar, mejorar la atención de salud gracias a la ciencia, la investigación, la innovación, los datos y las tecnologías digitales: el futuro es, sin duda, digital.
Y, por último, actuando y forjando alianzas en pro de la salud mediante el fortalecimiento de la función de la OMS, en el centro de la arquitectura sanitaria mundial, como principal autoridad rectora y coordinadora de la atención de salud.
Me complace constatar que su programa para los dos próximos días tiene en cuenta muchos de estos retos y supondrá una valiosa contribución a los debates políticos al más alto nivel. Me alegra ver que coincidimos en estas cuestiones.
Gracias a todos por su compromiso con el multilateralismo, la colaboración y la equidad, en favor de un mundo más saludable, más seguro y más justo.
Espero que los debates sean fructíferos y que la reunión sea un éxito.
Gracias a todos.