Alocución de apertura del Director General de la OMS en el Panel Independiente de Alto Nivel del G20: Movilización de la financiación para la capacidad de preparación y respuesta frente a pandemias – 21 de noviembre de 2025

21 de noviembre de 2025

Dr. Victor Dzau y copresidentes,

distinguidos colegas y amigos:

Quisiera expresar mi agradecimiento a Sudáfrica, así como a los copresidentes y a la Secretaría del Panel Independiente de Alto Nivel, por reunirnos de nuevo.

Me complació reunirme con ustedes en persona en Washington D.C. el mes pasado, y me alegra estar hoy con ustedes virtualmente.

Agradezco también a Sudáfrica su liderazgo en la reactivación del Panel Independiente de Alto Nivel en un momento tan crítico para la salud mundial.

En la Conferencia de Múnich sobre Seguridad celebrada en febrero de este año, estaba hablando con un ministro de relaciones exteriores sobre los grandes aumentos en el gasto en defensa anunciados por algunos países.

Dijo: «Tenemos que prepararnos para lo peor.»

Y yo le contesté: «Lo entiendo, pero también nos tendríamos que preparar para un ataque de un enemigo invisible».

«¿Qué quiere decir?», me preguntó. «¿Qué enemigo invisible?»

«Una pandemia», dije. La pandemia de COVID-19 mató a unos 20 millones de personas y provocó pérdidas por más de USD 10 billones en la economía mundial».

Los países gastan grandes sumas de dinero para protegerse de los ataques de otros países, pero relativamente poco para protegerse de un enemigo invisible que puede causar mucho más daño.

Aunque la crisis de la COVID-19 ha terminado, el virus sigue entre nosotros, al igual que las repercusiones sociales, económicas y políticas de la pandemia.

Hace cuatro años, en plena crisis de la COVID-19, este panel publicó un informe innovador que sentó las bases para avanzar en la preparación y respuesta ante pandemias.

En primer lugar, puso de relieve un déficit de financiación anual de USD 10 500 millones. Ese hallazgo fue fundamental para poner en marcha el Fondo contra Pandemias en 2022.

Desde entonces —en los últimos tres años—, el Fondo ha concedido USD 885 millones en subvenciones en 75 países, ayudando a movilizar más de USD 6000 millones en recursos públicos y privados adicionales.

La OMS se enorgullece de liderar el trabajo técnico del Fondo contra Pandemias y de apoyar a los países en la elaboración y ejecución de sus propuestas.

En segundo lugar, en el informe se pedía una cooperación más fuerte entre los sectores de las finanzas y de la salud. Esto contribuyó directamente a la creación del Grupo Especial Mixto del G20 sobre Finanzas y Salud durante la presidencia italiana del G20 en 2021.

La OMS sigue firmemente dispuesta a apoyar a este Grupo Especial a través de nuestra experiencia técnica y acogiendo su Secretaría.

El Grupo Especial continúa ampliando la colaboración entre las comunidades de la salud y las finanzas y desarrollando herramientas para comprender y mitigar los riesgos económicos que suponen las pandemias.

También se han logrado avances importantes en otras áreas de la prevención, la preparación y la respuesta ante pandemias.

En los últimos años, la OMS ha puesto en marcha varias iniciativas en respuesta directa a las lecciones extraídas de la COVID-19. Entre ellas figuran, entre otras, el Centro de Información de la OMS sobre Pandemias y Epidemias en Berlín; el Centro de Transferencia de Tecnología para las Vacunas de ARNm en Sudáfrica; el Centro de Formación de Personal en Bioproducción en la República de Corea; el BioHub; el Cuerpo Mundial para Emergencias Sanitarias; y la red provisional de contramedidas médicas.

También saben que los Estados Miembros de la OMS adoptaron un conjunto de enmiendas para reforzar el Reglamento Sanitario Internacional.

Y, en la Asamblea Mundial de la Salud de mayo de este año, adoptaron el Acuerdo de la OMS sobre Pandemias, un logro verdaderamente histórico.

Los Estados Miembros están negociando ahora el Sistema de Acceso a los Patógenos y Participación en los Beneficios —el anexo PABS—, y prevemos que estas negociaciones concluyan antes de la Asamblea Mundial de la Salud del próximo año, lo que posibilitará que el Acuerdo sobre Pandemias sea ratificado y entre en vigor como norma internacional.

Se ha logrado mucho, pero persisten grandes desafíos. Muchos sistemas de salud siguen siendo vulnerables.

Los países de ingreso bajo y mediano se enfrentan a un aumento de la deuda, una reducción del margen de maniobra fiscal y recortes en la asistencia para el desarrollo.

Desde enero, los recortes significativos en la financiación externa de la salud han agudizado aún más estos desafíos. Sin una inversión interior oportuna, los servicios esenciales podrían verse reducidos o incluso interrumpidos.

En este entorno, una coordinación más fuerte entre la salud y las finanzas no solo es beneficiosa, sino que es indispensable.

Acogemos con satisfacción las cinco recomendaciones que presenta el Panel: movilizar recursos internos; garantizar un acceso regional diversificado a las contramedidas médicas; proporcionar financiación de riesgo para la adquisición anticipada; facilitar una financiación de emergencia para pruebas diagnósticas y equipos de protección personal; y reforzar el Fondo contra Pandemias.

Esta agenda debe estar estrechamente alineada con el Acuerdo sobre Pandemias y hacer efectivos sus requisitos financieros y operacionales.

También apoyamos el llamado realizado por el Panel para ampliar la financiación más allá de las vacunas. Ninguna respuesta a una pandemia puede tener éxito sin un acceso rápido y justo a pruebas, tratamientos y equipos de protección personal.

De cara al futuro, los bancos multilaterales de desarrollo tienen un papel crucial que desempeñar ayudando a los países a actuar de forma rápida y equitativa.

Ya sea a través de reservas mundiales, compras mancomunadas o plataformas regionales, nuestro éxito debería medirse por la eficacia con la que llegamos al último país necesitado, no solo al primero.

Estimados colegas y amigos:

Durante demasiado tiempo, el mundo ha funcionado en un ciclo de pánico y desatención. Reaccionamos ante una crisis, pero cuando termina, no aprendemos las lecciones derivadas de ella.

Al fin y al cabo, siempre hay una nueva crisis a la vuelta de la esquina.

Tenemos que romper ese ciclo.

Empecé contándoles mi conversación con un ministro de relaciones exteriores en la Conferencia de Múnich sobre Seguridad en febrero.

El ministro con el que hablé estuvo de acuerdo en que debemos encontrar un equilibrio.

Pedimos a todos los países que sigan priorizando la prevención, la preparación y la respuesta ante pandemias.

Porque la seguridad sanitaria es seguridad económica y estabilidad social.

La OMS está dispuesta a apoyar a todos los Estados Miembros de cara a la reunión de alto nivel sobre prevención, preparación y respuesta frente a pandemias.

Actuemos con urgencia, porque, como todos sabemos, la próxima pandemia no es una cuestión de si ocurrirá, sino de cuándo.

Muchas gracias.