Estamos consternados por el
fallecimiento del Sr. Lawrence Lacks Sr., Embajador de Buena Voluntad de la OMS
para la Eliminación del Cáncer Cervicouterino.
El mundo ha perdido a un firme
defensor de la justicia social y la equidad en materia de salud.
Lawrence tenía solo 16 años
cuando su madre, Henrietta Lacks, murió de cáncer cervicouterino. Mientras la
señora Lacks buscaba tratamiento, se tomaron células HeLa «inmortales» de su
cuerpo sin su conocimiento o consentimiento. Estas células cambiarían el mundo
conforme fueron propiciando innumerables avances médicos, como las vacunas
contra el virus de los papilomas humanos, que causa el cáncer cervicouterino.
Sin embargo, resulta sorprendente que, en tiempos, la comunidad científica
ocultara la raza, la identidad y la historia real de Henrietta Lacks. Fue un
agravio histórico que Lawrence se juró corregir.
Lawrence transformó esa dolorosa
pérdida en una lucha multigeneracional por la justicia. Honramos su convicción
moral al liderar la lucha de la familia por un mundo en el que no se explote
nunca más en nombre de la ciencia a las mujeres ni a las personas de color, en
el que todas las personas, en cualquier rincón, tengan acceso en igualdad de
condiciones a medicamentos que salvan vidas y en el que ninguna mujer muera de
cáncer cervicouterino.
Nuestros corazones están, en este momento difícil, con todos los miembros de la familia Lacks. Junto con sus nietas y su sobrino, los Embajadores de Buena Voluntad de la OMS Veronica Robinson, Victoria Baptiste y Alfred Lacks Carter Jr., continuaremos trabajando para seguir promoviendo el legado de Lawrence.