Hitos sanitarios de la OMS en 2022
El año 2022 nos ha planteado numerosas dificultades que afectan a nuestra salud
Hemos vivido otro año de pandemia de COVID-19 y un brote mundial de viruela símica. Los pueblos de Etiopía y Ucrania han afrontado la muerte y la destrucción que trae consigo la guerra. El ébola golpeó Uganda, varios países han sufrido brotes de cólera y, a consecuencia de la sequía y las inundaciones, la desnutrición y las enfermedades se han recrudecido las regiones del Cuerno de África y el Sahel. Las fuertes inundaciones registradas en el Pakistán han ejercido una enorme presión sobre los servicios de salud.
Todo ello sin olvidar otras muchas amenazas que año tras año se ciernen sobre la salud de las personas: peligros que anidan en el medio ambiente, en los productos que consumen, en sus condiciones de vida y de trabajo y en la falta de acceso a servicios de salud esenciales.
Con todo, ahora que 2022 toca a su fin, aún tenemos muchos motivos de esperanza.
La pandemia de COVID-19 ha remitido sensiblemente este año, el brote mundial de viruela símica declina y desde el 27 de noviembre no ha habido ningún caso de ébola en Uganda.
La OMS espera que a lo largo del próximo año se vayan declarando terminadas todas estas emergencias.
Aunque el inicio de la pandemia se acompañó de un incremento de los casos y la mortalidad por paludismo (otra dolencia que sigue aquejando a algunas de las poblaciones más vulnerables del mundo), el esfuerzo suplementario de prevención, detección y tratamiento de la enfermedad parece estar dando fruto, pues el número de muertes no siguió aumentando en 2021 y el de casos lo hizo a un ritmo mucho más lento que el año anterior.
La OMS publicó exhaustivos informes mundiales en los que proporcionaba a los gobiernos orientaciones para transformar los servicios de salud mental, lograr mayores niveles de actividad física y prevenir las enfermedades bucodentales que afectan a casi la mitad de la población mundial.
Siga leyendo para saber más sobre estos y otros hitos sanitarios del año.
COVID-19: avances en muchos frentes
Hace un año, apenas estaba empezando la ola de la variante ómicron, que trajo consigo un vertiginoso aumento del número de casos y muertes.
Pero desde el máximo alcanzado a finales de enero, el número de muertes por COVID-19 registradas semanalmente ha caído en casi un 90% (en inglés).
A día de hoy, por medio del Acelerador ACT (iniciativa mundial de colaboración para acelerar el desarrollo, la fabricación y el acceso equitativo a las pruebas de detección, los tratamientos y las vacunas contra la COVID-19) se han entregado cerca de 2 000 millones de dosis de vacunas y casi 200 millones de pruebas. Los primeros antivíricos orales comenzaron a llegar a los países en la segunda mitad de 2022, mientras casi 100 países gozaban de mejor acceso al oxígeno.
Sin embargo, sigue habiendo aún demasiadas incertidumbres y deficiencias para que podamos decir que la pandemia ha terminado.
Los deficientes niveles de vigilancia, de realización de pruebas y de secuenciación nos impiden conocer con suficiente precisión el modo en que el virus está cambiando. Los deficientes niveles de vacunación exponen a millones de personas a un elevado riesgo de enfermedad grave y muerte. Y nuestro deficiente conocimiento de la afección pos-COVID-19 nos impide dispensar un tratamiento idóneo a quienes sufren las consecuencias a largo plazo de la infección.
Preparación para una futura pandemia
La OMS ha seguido insistiendo en la importancia de aprender de esta pandemia para que la próxima nos encuentre mejor preparados. El establecimiento en septiembre del nuevo fondo contra las pandemias es un paso importante en la buena dirección, al igual que lo es la creación en Sudáfrica de un Centro de transferencia de tecnología de ARNm, que aportará a los países de renta baja y renta mediana los conocimientos técnicos necesarios para producir rápidamente sus propias vacunas de ARNm. Un tercer paso es el compromiso de los países de negociar un acuerdo jurídicamente vinculante de preparación y respuesta frente a las pandemias. En febrero de 2023 los Estados Miembros empezarán a debatir sobre un borrador preliminar.
Viruela símica
Nueva emergencia de salud pública
En julio, la OMS declaró la viruela símica emergencia de salud pública de importancia internacional. La enfermedad, otrora localizada principalmente en África central y occidental, ha causado este año más de 83 000 casos en 110 países, según los datos notificados. Afortunadamente, la tasa de mortalidad se ha mantenido baja: 66 muertes.
Al igual que ha ocurrido con la COVID-19, desde el momento del pico el número de casos de viruela símica comunicados semanalmente ha caído en más de un 90%. De proseguir la tendencia actual, cabe esperar que el año que viene podamos declarar el fin de esta emergencia.
Ébola
Nuevo brote en Uganda
En septiembre, Uganda declaró un nuevo brote de ébola (en inglés), causado por la especie de ebolavirus del Sudán, que llevaba 10 años sin ser notificada en el país.
La respuesta del Gobierno de Uganda para detectar casos, tratar a los enfermos y movilizar a las comunidades para que ayuden a contener el brote está surtiendo efecto: ya ha empezado ahora la cuenta atrás para llegar al final del brote en Uganda.
Regiones del Cuerno de África y el Sahel
Hambrunas y conflictos amenazan la vida y la salud de millones de personas
En el Cuerno de África y en el Sahel, los episodios de sequía e inundaciones ligados al clima están ahondando en la crisis alimentaria y provocando brotes de cólera, fiebre amarilla, sarampión y poliomielitis de origen vacunal.
La OMS y sus asociados trabajan sobre el terreno para proporcionar acceso a servicios básicos de salud, tratar a los afectados de malnutrición grave y ayudar a los países a prevenir, detectar y combatir brotes infecciosos.
Además de los brotes, las crisis ligadas al clima y otras emergencias, este año los conflictos han puesto en peligro la salud y el bienestar de millones de personas en el Afganistán, Etiopía, Siria, Ucrania y el Yemen.
Ucrania
Apoyo al sistema de salud
Para el pueblo de Ucrania, 2022 ha sido un año devastador.
Desde el comienzo de la guerra, la labor de la OMS en el país se ha centrado en la entrega de material médico especializado, la coordinación del despliegue de equipos médicos y la colaboración con las autoridades sanitarias para lograr que la prestación de servicios esenciales de asistencia sanitaria no solo en Ucrania, sino también en los países de acogida de refugiados, se viera interrumpida lo menos posible.
Se ha procurado especialmente apoyar la respuesta en materia de salud mental, pues los efectos psicológicos de tantos meses de guerra se dejan sentir cada vez más.
Vacunación infantil
Aún no se han recuperado las tasas de cobertura
Durante el tercer año de pandemia no ha cejado el esfuerzo para lograr los servicios de salud esenciales vuelvan a sus niveles prepandémicos.
Uno de estos ámbitos es el de la inmunización sistemática, que ha registrado el mayor hundimiento sostenido de las vacunaciones infantiles de los últimos 30 años. Especial inquietud suscita el sarampión, que en 2021, según los cálculos, provocó 128 000 muertes y grandes y destructivos brotes en 22 países.
Una de las prioridades básicas para 2023 será la de incrementar las tasas de cobertura para prevenir brotes de enfermedades infantiles prevenibles mediante vacunación.
Vacuna antipalúdica
Prosigue el despliegue en África
Por medio de un programa experimental coordinado por la OMS, sigue adelante el despliegue de la primera vacuna antipalúdica del mundo, la RTS,S, en Ghana, Kenya y Malawi. Más de 1,2 millones de niños de estos tres países están ahora protegidos por esta vacuna antipalúdica que salva vidas. Las previsiones apuntan a desplegar la vacuna a mayor escala ya a partir de finales de 2023 y al menos 27 países han expresado interés en introducir la vacuna en zonas de transmisión entre moderada y alta de paludismo.
Además, a tenor de los nuevos datos publicados en diciembre por la OMS, las cifras de casos y de muertes por paludismo se mantuvieron estables en 2021, en contraste con el fuerte incremento registrado en 2020.
Cambio climático: la salud sigue en el primer plano de las negociaciones
La OMS siguió trabajando para poner de relieve los efectos del cambio climático sobre la salud. La Organización tuvo una presencia importante en los debates de la COP27 celebrados en noviembre en Sharm El-Sheikh (Egipto), donde promovió las cuestiones de salud como argumento de peso para actuar ante el cambio climático y abogó por sistemas de salud resilientes, objetivo que pasa por estrechar y reforzar la cooperación internacional y por apoyar a los países más vulnerables.
Publicación de la primera lista de la historia de patógenos fúngicos prioritarios
Uno de los principales resultados que ha deparado este año el trabajo de la OMS para combatir la resistencia a los antimicrobianos es la publicación, por primera vez, de una lista de patógenos fúngicos prioritarios en la que están catalogados los 19 hongos que mayor amenaza suponen para la salud pública. La «lista OMS de patógenos fúngicos prioritarios» es fruto de la primera iniciativa mundial para clasificar de forma sistemática los patógenos fúngicos por orden de prioridad, teniendo en cuenta a la vez las necesidades no cubiertas de investigación y desarrollo y la importancia atribuida a cada patógeno en clave de salud pública.
Los informes mundiales señalan el camino para prevenir y tratar enfermedades no transmisibles y problemas de salud mental
Con el Informe mundial sobre salud mental culminó el proceso de análisis de la salud mental de mayor envergadura que se ha emprendido en los últimos 20 años. En este informe, confeccionado a partir de los datos más recientes disponibles en la materia, de ejemplos de buenas prácticas y del testimonio de personas que hablan de sus propias vivencias, se preconiza una transformación mundial de los servicios de salud mental y se establece una hoja de ruta para lograr tal objetivo.
Tras el Informe se publicaron las Directrices de la OMS sobre salud mental en el trabajo, en las cuales se marcan orientaciones científicamente contrastadas para promover la salud mental, prevenir los trastornos mentales y hacer posible que las personas con problemas de salud mental participen del mundo laboral y puedan realizarse en él.
El Informe sobre la situación mundial de la actividad física, primero de este tipo publicado por la OMS, sirvió para observar en qué medida los gobiernos aplican las recomendaciones destinadas a incrementar la
actividad física en todas las franjas de edad y todos los niveles de capacidad. Los datos, procedentes de 194 países, ponen de relieve que la progresión general es lenta y desigual. Los países deben acelerar la elaboración
y aplicación de políticas para aumentar los niveles de actividad física y, con ello, reducir la carga que suponen las enfermedades no transmisibles, como cardiopatías o cánceres, y los trastornos mentales.
Otra primicia para la OMS fue la puesta en marcha del Informe mundial sobre el estado de la salud bucodental, que dejó patente que casi la mitad de la población del mundo padece enfermedades bucodentales y que el número de afecciones de este tipo ha aumentado en 1 000 millones en los últimos 30 años. El informe constituye una llamada de atención sobre la necesidad de ofrecer mejor acceso a los servicios de prevención y tratamiento de las enfermedades bucodentales, especialmente en los países de renta baja y renta mediana, donde se registra la carga más elevada.
Cuando el año tocaba a su fin, el mundo se unió para ver la Copa Mundial de la FIFA, megaevento deportivo que nos permitió, gracias a nuestra asociación con la FIFA, cada vez más madura, hacer llegar a miles de millones de personas de todo el mundo el mensaje de nuestras campañas de promoción de la salud
2023, año histórico
En 2023 celebraremos el 75.º aniversario de la OMS.
Este histórico aniversario nos brindará la ocasión de reflexionar sobre los hitos de salud pública que han marcado las últimas siete décadas y media y han hecho posible que las personas gocen de una vida más larga y saludable.
También servirá sin embargo de recordatorio no solo de que esta causa exige un tesón y un empeño constantes para lograr que el acceso a los servicios de salud acabe siendo una realidad para todos, con independencia de dónde viva cada cual, sino también de que solo forjando alianzas a escala local, nacional y mundial podremos dar respuesta a los numerosos y complejos retos en materia de salud que hoy tenemos planteados.