Síndrome del ovario poliquístico

22 de enero de 2026

Datos y cifras

  • El síndrome del ovario poliquístico (SOPQ) es una afección hormonal frecuente en la que unos niveles de andrógenos superiores a los normales causan menstruaciones irregulares, ovulación anormal, esterilidad, vello facial o corporal excesivo y/o acné en mujeres (1).
  • Se calcula que el SOPQ afecta a entre el 10 % y el 13 % de las mujeres en edad de procrear. Según las estimaciones, hasta el 70 % de las mujeres afectadas a escala mundial no están diagnosticadas.
  • El SOPQ es la causa más frecuente de anovulación a escala mundial y una de las principales causas de esterilidad.
  • El SOPQ se transmite de forma hereditaria, pero puede causar síntomas diversos y afectar a las mujeres de distintas maneras. El SOPQ es una afección metabólica crónica que sigue presente después de la edad de procrear.
  • En comparación con las mujeres sin SOPQ, las mujeres con esta afección corren un mayor riesgo de padecer diferentes problemas de salud de larga duración que afectan al bienestar físico y emocional, tales como la resistencia a la insulina, la diabetes mellitus de tipo 2 y la obesidad.

Panorama general

El síndrome del ovario poliquístico (SOP) es una afección hormonal frecuente que afecta a las mujeres en edad de procrear y continúa en etapas posteriores de la vida.

El SOPQ es fruto de una señalización hormonal inadecuada que provoca niveles de andrógenos superiores a los normales y otros desequilibrios hormonales. Como consecuencia, las mujeres con SOPQ pueden experimentar menstruaciones irregulares o poco frecuentes, dolor (en particular dolor con menstruación abundante), ovulación anormal, cambios en el vello (ya sea vello facial o corporal excesivo o alopecia femenina), piel más grasa, acné y/o quistes de ovario.

El SOPQ es una de las principales causas de la menstruación irregular y una de las causas más frecuentes de esterilidad. Las menstruaciones irregulares o poco frecuentes en mujeres con SOPQ también pueden aumentar el riesgo de hiperplasia endometrial y/o cáncer de endometrio. El SOPQ puede comenzar en la adolescencia, pero habitualmente se detecta o diagnostica cuando las mujeres tienen dificultades para quedarse embarazadas.

Además, el SOPQ es una afección metabólica crónica asociada a un mayor riesgo a largo plazo de resistencia a la insulina, diabetes mellitus de tipo 2 y obesidad. Actualmente no existe curación para el SOPQ, pero los cambios en el modo de vida, los medicamentos y los tratamientos de fecundidad pueden reducir los síntomas, aumentar las tasas de fecundidad y proteger la salud a largo plazo.

Se desconoce la causa del SOPQ, pero las mujeres con antecedentes familiares del síndrome o diabetes de tipo 2 corren mayor riesgo de verse afectadas. 

Alcance del problema

El SOPQ es un importante problema de salud pública y uno de los trastornos hormonales más comunes entre  las mujeres, que a menudo se manifiesta en la edad de procrear.  Se estima que, a nivel mundial, afecta a entre el 10 % y el 13 % de las mujeres, pero que hasta el 70 % de las mujeres afectadas no están diagnosticadas.

La prevalencia del SOPQ puede ser superior en algunos grupos raciales o étnicos que en otros y algunas mujeres tienen una mayor propensión genética a complicaciones metabólicas. Sin embargo, el racismo estructural y otros determinantes sociales de la salud influyen en la medida en que diferentes grupos de mujeres con SOPQ solicitan y reciben servicios de salud de calidad. 

Síntomas

Los síntomas del SOPQ pueden variar de una persona a otra. Además, los síntomas de cada persona pueden cambiar con el tiempo.

Entre los posibles síntomas se incluyen los siguientes:

  • menstruaciones intermitentes o imprevisibles o ausencia de menstruación; en el caso de algunas mujeres, menstruaciones abundantes, largas y/o dolorosas;
  • dificultad para concebir o esterilidad;
  • vello excesivo en la cara o el cuerpo;
  • alopecia  femenina o pérdida de cabello; o
  • acné o piel grasa.

Las mujeres con SOPQ son más susceptibles de padecer otras afecciones de salud como:

  • diabetes gestacional o hipertensión arterial durante el embarazo;
  • aumento de peso, especialmente en la zona del vientre;
  • diabetes de tipo 2;
  • hipertensión arterial;
  • hipercolesterolemia;
  • enfermedades cardiovasculares;
  • obesidad;
  • apnea del sueño;
  • esteatosis hepática metabólica; o
  • hiperplasia endometrial o cáncer de endometrio (crecimiento anormal o cáncer, respectivamente, del revestimiento interno del útero o endometrio).

El SOPQ puede repercutir negativamente y de forma significativa en la calidad de vida, y las mujeres afectadas pueden experimentar ansiedad, depresión, trastornos alimentarios y/o una imagen negativa de su cuerpo. Síntomas como la esterilidad, la obesidad y el crecimiento no deseado del vello son motivo de estigmatización social en muchos contextos. Esto puede afectar a las relaciones sociales y familiares, al trabajo, al sentido de pertenencia a la comunidad, a la salud mental y a otros aspectos del bienestar. 

Diagnóstico

El SOPQ se diagnostica, una vez descartadas otras causas, por la presencia de al menos dos de los siguientes elementos:

  1. signos o síntomas de nivel alto de andrógenos (vello facial o corporal excesivo, pérdida de cabello, acné o piel grasa) o niveles elevados de testosterona en la sangre;
  2. menstruaciones irregulares o ausencia de menstruación; y
  3. ovarios poliquísticos en una ecografía.

Esto significa que algunas mujeres con SOPQ no tienen ovarios poliquísticos y que la presencia de quistes de ovario no es necesaria para diagnosticar el SOPQ. Pueden realizarse análisis de sangre para detectar niveles de esteroides andrógenos superiores a lo normal en mujeres que no presentan exceso visible de vello o acné, así como para comprobar si la ovulación es normal en mujeres que podrían tener SOPQ, pero que tienen ciclos menstruales regulares. Al realizar el diagnóstico, el personal de salud tiene en cuenta los factores de riesgo genéticos, ya que las mujeres con antecedentes familiares de SOPQ o diabetes de tipo 2 corren mayor riesgo de verse afectadas. Asimismo, el personal de salud tiene en cuenta la etapa de la vida en que se encuentra la paciente porque las menstruaciones irregulares pueden ser normales tanto al inicio (menarquia) como al final (perimenopausia) de la edad de procrear.

Se recomienda que las mujeres que hayan recibido recientemente un diagnóstico de SOPQ se sometan a análisis de sangre adicionales para evaluar la resistencia subyacente a la insulina y su riesgo cardiovascular global. 

Tratamiento

El SOPQ no tiene curación, pero los tratamientos pueden mejorar la calidad de vida, estimular la fertilidad, reducir el riesgo de hiperplasia endometrial y/o cáncer de endometrio y ayudar a prevenir episodios cardiovasculares a largo plazo. Buscar servicios de atención de salud en una etapa temprana para controlar los síntomas del SOPQ puede ayudar a las mujeres a proteger su salud y bienestar durante la edad de procrear  y posteriormente.

Mantener un modo de vida sano, incluidas  una alimentación saludable y actividad física, es importante para todas las mujeres con SOPQ, aunque no conduzca a una pérdida de peso.

Los anticonceptivos orales combinados pueden ayudar a regular el ciclo menstrual y a reducir el acné o el exceso de vello facial y corporal. Los antagonistas de los receptores de  andrógenos también pueden usarse para tratar el vello o el acné excesivos. Las elecciones de tratamiento deberían basarse en una toma de decisiones compartida, teniendo en cuenta los valores y preferencias particulares de cada persona.

Los tratamientos para la esterilidad debida al SOPQ incluyen cambios en el modo de vida, medicamentos o cirugía para estimular la ovulación. También se pueden utilizar la fertilización in vitro (FIV) y otras tecnologías de reproducción asistida. Las mujeres con SOPQ pueden recibir ayuda para quedarse embarazadas, pero en general corren un mayor riesgo de sufrir complicaciones vinculadas al embarazo que requieren un seguimiento adicional. 

Respuesta de la OMS

La OMS promueve la investigación sobre la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la esterilidad en mujeres con SOPQ, así como sobre la salud menstrual en general, con el objetivo de identificar y atribuir mayor prominencia a las preguntas más importantes sobre el particular que todavía no tienen respuesta. La OMS colabora con los Estados Miembros y los asociados para atender el SOPQ como parte de sus iniciativas más amplias dirigidas a mejorar en todo el mundo la salud y el bienestar de las mujeres. La OMS trabaja con asociados gubernamentales y no gubernamentales para potenciar la sensibilización pública en relación con el SOPQ y para generar orientaciones dirigidas a los proveedores de atención de la salud sobre la mejor forma de detectar y tratar el síndrome.

La OMS apoya la generación de estadísticas sobre la frecuencia de la esterilidad y sus causas (como el SOPQ). La OMS también ayuda a los Estados Miembros a prestar más atención a la esterilidad y sus causas en el marco de sus políticas, servicios y financiación nacionales de salud a fin de velar por que todas las personas que necesiten servicios de atención de salud en relación con la esterilidad puedan obtenerlos sin tener que hacer frente a dificultades financieras.


1) En esta nota descriptiva, el término «mujeres» se utiliza de forma inclusiva para referirse a todas las mujeres, niñas y personas de género diverso que menstrúan y que, por consiguiente, pueden correr el riesgo de padecer esta afección en algún momento de su vida.