OMS/Sergey Volkov
Examen a mujeres durante un control prenatal.
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Preeclampsia

10 de diciembre de 2025

Datos y cifras

  • La preeclampsia es un trastorno hipertensivo que afecta a entre el 3 % y el 8 % de las mujeres que dan a luz en todo el mundo (1).
  • La preeclampsia puede evolucionar hacia una eclampsia, que causa convulsiones y puede ser mortal.
  • La preeclampsia y la eclampsia incrementan significativamente la morbimortalidad materna y perinatal.
  • Los trastornos hipertensivos provocan en torno al 16 % de las muertes maternas a escala mundial, lo que en 2023 equivalió a unas 42 000 muertes (2, 3).
  • En las mujeres con preeclampsia pueden administrarse inyecciones de sulfato de magnesio para reducir en más de la mitad el riesgo de eclampsia. Pese a la disponibilidad del sulfato de magnesio, su uso sigue siendo limitado en muchos entornos de bajos recursos.

Panorama general

La preeclampsia es la hipertensión arterial que suele aparecer tras la semana 20 de gestación. Puede implicar riesgos graves tanto para la madre como para el feto. Su detección y manejo tempranos son cruciales para prevenir la evolución hacia la eclampsia, que causa convulsiones. Ambas afecciones pueden ser mortales.

Diagnóstico

La preeclampsia se diagnostica cuando se registra hipertensión arterial (presión arterial ≥ 140/90 mm Hg) y proteinuria (proteína en la orina) (≥ 0,3 g/24 horas) tras la semana 20 de gestación. En los casos graves, pueden aparecer síntomas como dolores de cabeza intensos, alteraciones visuales y dolor en la parte superior del abdomen.

Factores de riesgo

Varios factores pueden aumentar el riesgo de sufrir preeclampsia durante el embarazo, y conocerlos es esencial para el monitoreo y manejo proactivos. La presencia de un factor de riesgo no implica que se producirá necesariamente preeclampsia, pero se recomienda una supervisión médica más atenta que no se limite a las pruebas habituales.

Varios factores pueden aumentar el riesgo de preeclampsia:

  • primer embarazo
  • embarazo múltiple (gemelos, trillizos, etc.)
  • obesidad
  • enfermedades preexistentes, como hipertensión, diabetes o enfermedad renal
  • antecedentes familiares de preeclampsia.

Síntomas

Los síntomas de la preeclampsia pueden variar mucho de una persona a otra. Mientras que algunas pueden presentar múltiples síntomas evidentes, otras pueden permanecer asintomáticas. Es importante conocer los indicadores que pueden señalar este trastorno y buscar atención médica si se tiene alguna preocupación durante el embarazo o después del parto.

Los síntomas habituales de la preeclampsia son:

  • hipertensión arterial persistente
  • proteinuria
  • dolores de cabeza intensos
  • alteraciones visuales (por ejemplo, visión borrosa, visión de manchas)
  • dolor en la parte superior del abdomen
  • náuseas y vómitos (después del primer trimestre)
  • hinchazón en manos y rostro.

Complicaciones

Si no se trata, la preeclampsia puede provocar complicaciones graves tanto para la madre como para el feto que pueden conllevar problemas de salud a corto y a largo plazo. Es fundamental intervenir desde el ámbito médico para minimizar estos riesgos.

Las complicaciones pueden ser graves. Algunas de ellas son:

  • eclampsia (convulsiones)
  • síndrome HELLP (hemólisis, elevación de las enzimas hepáticas y trombocitopenia)
  • daño en órganos (riñones, hígado y cerebro)
  • desprendimiento prematuro de la placenta
  • parto prematuro
  • restricción del crecimiento fetal
  • muerte materna y fetal.

Tratamiento y manejo

El tratamiento primario de la preeclampsia consiste en administrar sulfato de magnesio para prevenir las convulsiones.

El tratamiento y el manejo dependen de la gravedad de la afección y la edad gestacional. El objetivo es prevenir complicaciones.

A continuación se mencionan otras estrategias de manejo:

  • medicamentos antihipertensivos para controlar la presión arterial
  • corticosteroides para acelerar la madurez pulmonar del feto para el caso en que hubiese que adelantar el parto
  • seguimiento estrecho del estado de salud de la madre y el feto.

Prevención

Aunque no existe una forma garantizada de prevenir la preeclampsia, ciertas estrategias pueden ayudar a reducir el riesgo. La atención prenatal temprana y constante es esencial para monitorear y manejar los posibles factores de riesgo.

Las medidas preventivas se centran en la atención prenatal periódica a fin de controlar los primeros signos de preeclampsia. Entre las recomendaciones se encuentran:

  • medición periódica de la presión arterial
  • análisis de orina para detectar la posible presencia de proteína
  • seguimiento de síntomas, como dolores de cabeza y alteraciones visuales
  • recomendaciones sobre el estilo de vida: mantener un peso saludable, hacer ejercicio físico (cuando esté indicado)
  • manejo de enfermedades preexistentes, especialmente la hipertensión arterial.

Otras medidas de prevención son:

  • administración de una dosis baja de ácido acetilsalicílico a las 20 semanas o cuando empiece la atención prenatal
  • suplementación con calcio durante la gestación en entornos de baja ingesta alimentaria
  • tratamiento con medicamentos antihipertensivos de la hipertensión arterial preexistente. 

Respuesta de la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elaborado directrices para mejorar la salud durante el embarazo, entre ellas las destinadas a prevenir y tratar la preeclampsia y la eclampsia. Con ese fin, se examina continuamente la información científica disponible para decidir si es necesario revisar las recomendaciones con miras a mejorar la atención. Estas directrices tienen como objetivo reducir la morbimortalidad materna y perinatal mediante la promoción de prácticas clínicas basadas en la evidencia. Estas son las principales recomendaciones de la OMS:

  • suplementación con calcio durante el embarazo en las zonas donde la ingesta de este mineral es baja
  • administración de dosis bajas de ácido acetilsalicílico a las embarazadas con alto riesgo de preeclampsia
  • uso de sulfato de magnesio para prevenir la eclampsia
  • capacitación de los proveedores de atención de salud en la detección y el tratamiento tempranos de la preeclampsia
  • refuerzo de los sistemas de salud para garantizar una atención oportuna y eficaz a las mujeres embarazadas.

Con la aplicación de estas directrices, la OMS pretende hacer frente a las profundas desigualdades en materia de salud materna y perinatal en todo el mundo y alcanzar las metas de salud de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

 

Referencias

  1. Edgardo Abalos, Cristina Cuesta, Ana L. Grosso, Doris Chou, Lale Say. Global and regional estimates of preeclampsia and eclampsia: a systematic review. European Journal of Obstetrics & Gynecology and Reproductive Biology. 2013. Volume 170, pp 1-7.
  2. Cresswell JA, et al. Global and regional causes of maternal deaths 2009–20: a WHO systematic analysis. Lancet Glob Health. 2025;13(4):e626–e634. doi:10.1016/S2214-109X(24)00560-6.
  3. Trends in maternal mortality estimates 2000 to 2023: estimates by WHO, UNICEF, UNFPA, World Bank Group and UNDESA/Population Division. Geneva: World Health Organization; 2025.