Centro de prensa

Viruela símica

Nota descriptiva N.o 161
Febrero de 2011


Datos y cifras

  • El virus de la viruela símica puede causar una enfermedad mortal en los seres humanos. Se parece a la viruela del ser humano, pero suele ser mucho menos grave.
  • La viruela símica se presenta principalmente en aldeas remotas del África central y occidental, cerca de las selvas tropicales.
  • El virus de la viruela símica se transmite a los seres humanos desde una variedad de animales silvestres. En las poblaciones humanas se propaga mediante el contagio de persona a persona.
  • La enfermedad no tiene tratamiento ni hay una vacuna específica; no obstante, la aplicación de la vacuna antivariólica ha resultado eficaz en un 85% para prevenir la viruela símica.

La viruela símica es una zoonosis que produce síntomas parecidos a los que antaño producía la viruela en los seres humanos. Sin embargo, la viruela humana fue erradicada del planeta en 1980, mientras que la viruela símica se sigue presentando esporádicamente en algunos lugares de África.

El virus de la viruela símica pertenece al género Orthopoxvirus, en la familia Poxviridae.

El virus fue descubierto en el Instituto Serológico Estatal de Copenhague en 1958, con motivo de una investigación acerca de una enfermedad parecida a la viruela en los simios.

Brotes epidémicos

La infección de los seres humanos por el virus de la viruela símica se descubrió en 1970 en la República Democrática del Congo. Desde entonces, la mayor parte de los casos se han notificado en zonas rurales de la cuenca del Congo y el África occidental, particularmente en el país mencionado, donde en 1996-1997 se produjo una epidemia importante. En la primavera de 2003, se confirmó la presencia de casos en la región central de los Estados Unidos, en lo que fue el primer informe de aparición de la enfermedad fuera del continente africano. En fecha más reciente, se han notificado casos en Unity (Sudán).

Transmisión

Las infecciones en los casos iniciales han sido el resultado del contacto directo con la sangre, otros líquidos corporales o lesiones exantemáticas de animales infectados. En África, se han descrito infecciones humanas a consecuencia de la manipulación de monos, ratas gigantes de Gambia o ardillas infectados.

La transmisión secundaria es de persona a persona y se produce por el contacto estrecho con secreciones infectadas de las vías respiratorias, con las lesiones cutáneas de un enfermo o con objetos recién contaminados. También se ha comprobado la transmisión por gotículas respiratorias. La infección se transmite asimismo por inoculación o por la vía transplacentaria (viruela símica congénita). Hasta la fecha no se ha comprobado que la circulación del virus de la viruela símica pueda sostenerse en un grupo humano solo mediante la transmisión de persona a persona.

Signos y síntomas

El periodo de incubación (el intervalo que hay entre la infección y la aparición de los síntomas) de la viruela símica varía entre 6 y 16 días.

El cuadro clínico se divide en dos periodos:

  • El periodo de invasión (entre los días 0 y 5), caracterizado por fiebre, dolor intenso de cabeza, linfadenopatía (agrandamiento de los ganglios linfáticos), dolor lumbar, mialgias (dolores musculares) y una astenia (falta de energía) acentuada.
  • El periodo de erupción cutánea, cuando las lesiones eruptivas en distintas fases aparecen de forma casi simultánea en el rostro (95% de los casos), las palmas y las plantas (75%) y el cuerpo. La evolución del exantema desde maculopápulas (lesiones de base plana) a vesículas (ampollas llenas de líquido), pústulas y costras se produce en unos 10 días. La eliminación completa de las costras puede tardar hasta tres semanas.

El número de lesiones varía desde unas pocas hasta varios miles, y afectan a las mucosas de la boca (70% de los casos), los genitales (30%), la conjuntiva palpebral (20%) y la córnea (globo ocular).

En algunos pacientes, una linfadenopatía intensa precede al exantema. Este signo puede ayudar a reconocer la viruela símica, pues no es característico de la viruela ni de la varicela.

Los síntomas de la viruela símica suelen durar entre 14 y 21 días.

La tasa de letalidad ha variado mucho en las distintas epidemias, pero ha sido inferior al 10% en los casos documentados. La mayor parte de las defunciones se producen en los niños pequeños. Además, los niños pueden ser más susceptibles a la viruela símica porque con posterioridad a la erradicación mundial de la viruela en 1980 se dejó de aplicar la vacuna antivariólica.

Diagnóstico

Por lo común hay que descartar la viruela, la varicela, el sarampión, las infecciones bacterianas de la piel, la sarna, las alergias medicamentosas y la sífilis.

El diagnóstico definitivo de viruela símica solo puede establecerse mediante pruebas de laboratorio, tales como:

  • inmunosorción enzimática (ELISA)
  • detección de antígenos
  • reacción en cadena de la polimerasa
  • aislamiento del virus en cultivos celulares.

Tratamiento y vacuna

No hay medicamentos ni vacunas específicos contra la viruela símica, aunque en el pasado la vacuna antivariólica ha mostrado una eficacia preventiva del 85%.

El hospedero natural del virus de la viruela símica

En África, la infección por el virus de la viruela símica se ha descrito en muchas especies animales, principalmente roedores (ardillas listadas y arborícolas, ratas gigantes de Gambia, ratones de cuatro franjas, lirones enanos africanos) y primates. Aún hay dudas con respecto a la evolución natural de esta virosis y se necesitan más estudios para identificar el reservorio exacto del virus y la forma como se mantiene en la naturaleza.

En los Estados Unidos, se cree que el virus fue transmitido de unos animales africanos a varias especies susceptibles que no son africanas (como el perrito de las praderas) en cuya compañía se albergaron.

Prevención

Prevención de la propagación de la viruela símica por conducto del comercio de animales

La restricción o prohibición del comercio de mamíferos pequeños y monos africanos puede resultar eficaz para aminorar el ritmo de expansión del virus fuera de África.

Los animales en cautiverio no deben ser vacunados contra la viruela humana; en vez de ello, deben ser aislados de los demás animales y puestos en cuarentena de inmediato. Todo animal que haya podido estar en contacto con un animal infectado deberá ser puesto en cuarentena y observado por si presenta síntomas de viruela símica durante 30 días.

Reducción del riesgo de infección de las personas

Durante los brotes epidémicos, el contacto estrecho con los enfermos es el factor de riesgo más importante de contraer la infección por el virus de la viruela símica. Como se carece de un tratamiento específico y de una vacuna, la única forma de reducir la infección de los seres humanos consiste en aumentar la conciencia acerca de los factores de riesgo y educar a la gente con respecto a las medidas que pueden adoptar para disminuir la exposición al virus.

Los mensajes educativos de salud pública deben centrarse en lo que se describe a continuación.

  • Reducir el riesgo de transmisión de persona a persona. Se debe evitar el contacto físico estrecho con las personas enfermas de viruela símica. Para asistir a los enfermos se deben usar guantes y equipo de protección. Hay que lavarse las manos sistemáticamente después de asistir o visitar a un enfermo.
  • Reducir el riesgo de transmisión de los animales a las personas. Los esfuerzos por prevenir la transmisión en las regiones endémicas deben centrarse en cocer perfectamente todos los productos animales (carne, sangre) antes de consumirlos. Se deben usar guantes y otras ropas protectoras para manipular animales enfermos o sus tejidos, y en la matanza.
Control de la infección en los establecimientos de asistencia sanitaria

El personal sanitario que asiste a los pacientes con infección presunta o confirmada por el virus de la viruela símica, o que manipula muestras obtenidas de ellos, debe observar las precauciones ordinarias para el control de infecciones (véase la sección «Hiperenlaces conexos», para obtener más información sobre el tema).

El personal sanitario y todas las personas que traten o se expongan a los enfermos de viruela símica o que manipulen muestras de estos deben considerar la conveniencia de vacunarse contra la viruela. Sin embargo, la vacuna antivariólica no debe administrarse a las personas con inmunodeficiencia.

Las muestras provenientes de personas o animales presuntamente infectados con el virus de la viruela símica deberán ser manipuladas por personal capacitado en laboratorios correctamente equipados para el efecto.

Respuesta de la OMS

Las oficinas de la OMS en los países están apoyando las actividades de vigilancia y respuesta a los brotes en los lugares afectados.

Compartir