Datos y cifras
- Los anticonceptivos orales combinados (AOC), conocidas a menudo como «la píldora», contienen dosis bajas de dos hormonas: estrógeno y progestágeno.
- Las píldoras anticonceptivas de progestágeno solo (PAPS), también conocidas como «minipíldora», contienen solamente una hormona –un progestágeno– y no tienen estrógeno.
- La fecundidad se recupera rápidamente al dejar de tomar la píldora o la minipíldora; no hay demora.
- Ni la píldora ni la minipíldora protegen frente a las infecciones de transmisión sexual (ITS), incluida la debida al VIH; se recomienda el uso de preservativos en caso de riesgo.
- La mayoría de las mujeres pueden tomar sin riesgo anticonceptivos orales, hayan tenido o no hijos, incluidas las adolescentes, las mujeres mayores de 40 años o las mujeres con VIH. La elegibilidad puede variar según el estado de salud de la persona, por lo que es importante que cada mujer sea evaluada por un proveedor de atención de salud para garantizar que el método sea seguro y adecuado para ella.
- Los anticonceptivos orales no solo son una de las formas más eficaces de prevenir embarazos no deseados y de alto riesgo, sino también un importante logro en salud pública reconocido por mejorar la salud de las mujeres, reducir las muertes maternas y apoyar oportunidades educativas y económicas.
Panorama general
Los anticonceptivos orales son píldoras que se toman a diario para prevenir el embarazo. Existen dos tipos principales: los anticonceptivos orales combinados (AOC), que contienen tanto estrógeno como progestágeno, y las píldoras anticonceptivas de progestágeno solo (PAPS), también conocidas como «minipíldora».
La mujer controla ambos métodos, que son fáciles de iniciar o interrumpir sin necesidad de procedimientos médicos. Para que funcione, la píldora debe tomarse todos los días y a tiempo. También la minipíldora requiere la toma diaria estricta y a la misma hora, ya que un retraso superior a unas pocas horas puede reducir su eficacia. La píldora actúa principalmente impidiendo la liberación de óvulos por los ovarios (ovulación). La minipíldora actúa principalmente engrosando el moco cervical para bloquear los espermatozoides, pero también interrumpe la ovulación.
Eficacia
Con un uso típico, por cada 100 mujeres (1) que toman la píldora solo se producen entre 4 y 7 embarazos al año; con un uso correcto, solo se produce 1 embarazo por cada 100 usuarias. La minipíldora es igual de eficaz que la píldora si se toma correctamente, aunque omitir la toma de la píldora o tomarla tarde aumenta la probabilidad de embarazo.
Beneficios y riesgos para la salud
La píldora ofrece varios beneficios no vinculados a la anticoncepción. Puede ayudar a reducir el cáncer de útero y de ovario, la anemia, los cólicos menstruales, los problemas de sangrado menstrual, el dolor durante la ovulación y los síntomas de la poliquistosis ovárica y de la endometriosis. La píldora debe empezar a tomarse 6 semanas después del parto en caso de lactancia materna parcial o a partir de los 6 mese en caso de lactancia exclusiva.
La minipíldora puede tomarse de forma segura durante la lactancia y no afecta al suministro de leche. También reduce el riesgo de embarazo ectópico y su toma puede iniciarse inmediatamente después del parto.
Las píldoras anticonceptivas orales muestran una asociación compleja con el riesgo de cáncer. Ayudan a proteger contra los cánceres de ovario y de endometrio, ya que reducen la probabilidad de estos cánceres cuanto más tiempo se tomen las píldoras. Al mismo tiempo, las mujeres que toman píldoras anticonceptivas orales tienen un mayor riesgo de cáncer de cuello uterino en comparación con las que no las toman (2). En el caso del cáncer de mama, la mayoría de las mujeres no tienen un mayor riesgo, pero las mujeres con mutaciones hereditarias en los genes BRCA1 o BRCA2 pueden tenerlo, especialmente con un uso prolongado.
En general, las píldoras anticonceptivas orales protegen contra algunos tipos de cáncer pero aumentan el riesgo de otros, lo que pone de relieve la importancia de una orientación anticonceptiva personalizada que tenga en cuenta los antecedentes familiares y médicos.
Otros riesgos debidos a las píldoras anticonceptivas orales son muy raros, pero pueden incluir trombosis, accidentes cerebrovasculares e infarto de miocardio. La minipíldora no conlleva esos riesgos relacionados con el estrógeno, por lo que son adecuadas para mujeres que no pueden utilizar métodos con estrógeno.
Efectos secundarios
Algunas mujeres que toman la píldora presentan cambios en el sangrado (más ligero, irregular o ausencia de sangrado), dolores de cabeza, mareos, náuseas, cambios de humor o dolor a la palpación de la mama. El acné puede mejorar o empeorar, pero por lo general mejora. Las usuarias de la minipíldora pueden presentar sangrado irregular, sangrado prolongado o ausencia de sangrado mensual. Tales efectos secundarios no son perjudiciales y suelen mejorar con el tiempo.
Los anticonceptivos orales no causan infecundidad, no cambian el comportamiento sexual de las mujeres ni provocan anomalías congénitas. No hay necesidad de «descanso» en la toma de la píldora. Las píldoras anticonceptivas orales pueden usarse de forma segura durante muchos años, incluso por adolescentes, cuando se toman bajo la orientación y el asesoramiento de personal médico.
Respuesta de la OMS
La OMS ha elaborado una aplicación mundial de orientación sobre el uso de anticonceptivos, basada en sus Criterios médicos de elegibilidad para el uso de anticonceptivos. Esta aplicación guía a las personas que trabajan en planificación familiar a la hora de recomendar métodos anticonceptivos seguros y eficaces para mujeres con afecciones médicas o características importantes desde el punto de vista médico. Además, la OMS ha elaborado un manual de planificación familiar, que ofrece información técnica para ayudar a los profesionales de la salud a recomendar métodos de planificación familiar de forma adecuada y eficaz.
Estos recursos ayudan a garantizar el uso seguro, la elección informada y un acceso generalizado y sin obstáculos innecesarios. La OMS también apoya la integración de los servicios de anticoncepción en la atención general de salud sexual y reproductiva, con el fin de velar por que todas las personas puedan acceder al método que mejor se adapte a sus necesidades.
Referencias
1. Teal S, Edelman A. Contraception Selection, Effectiveness, and Adverse Effects: A Review. JAMA. 2021;326(24):2507–2518. doi:10.1001/jama.2021.21392
2. Jahanfar S, Mortazavi J, Lapidow A, Cu C, Al Abosy J, Morris K, Becerra-Mateus JC, Steinfeldt M, Maurer O, Bohang J, Andrenacci P, Badawy M and Ali M (2024). Assessing the impact of contraceptive use on reproductive cancer risk among women of reproductive age—a systematic review. Front. Glob. Womens Health 5:1487820. doi: 10.3389/fgwh.2024.1487820